Opinión

Plan de reactivación, condonación del CAE y quinto retiro

Los efectos más importantes sobre la economía y las arcas fiscales no vendrán de este plan, sino de lo que ocurra con el quinto retiro y la condonación del CAE. Dos políticas extremadamente regresivas y costosas, ya que son los quintiles de mayores ingresos quienes se ven beneficiadas y los quintiles más pobres quienes las soportan.

El quinto retiro devaluará el tipo de cambio, acrecentará las presiones inflacionarias, aumentará las tasas, depreciará la renta fija y afectará también a la renta variable. AGENCIA UNO/ARCHIVOEl quinto retiro devaluará el tipo de cambio, acrecentará las presiones inflacionarias, aumentará las tasas, depreciará la renta fija y afectará también a la renta variable. AGENCIA UNO/ARCHIVO
El quinto retiro devaluará el tipo de cambio, acrecentará las presiones inflacionarias, aumentará las tasas, depreciará la renta fija y afectará también a la renta variable. AGENCIA UNO/ARCHIVO

Si bien, el Gobierno ya había debutado en materia económica con una ley que permitió inyectar recursos al fondo de estabilización de los combustibles, la semana pasada mostró sus primeras cartas concretas al presentar el programa de reactivación económica “Chile Apoya”. 

El plan cuenta con una serie de transferencias directas a las familias que suman US$1.340 millones y otras medias en apoyo a las Pymes y al mercado laboral que suman otros US$2.386 millones. Al revisar las medidas queda claro que las principales preocupaciones están ligadas a la participación laboral, aliviar los efectos de la inflación y dar liquidez a las Pymes. 

El diagnóstico parece correcto dado: i) los 700 mil empleos que aún no se recuperan y que no se observan al mirar las tasas de desempleo porque son personas que salieron del mercado laboral, y ii) la inflación, que lejos de converger a su valor meta, muestra persistencia y una tendencia al alza que llevó al IPC de marzo a crecer un 1,9%. Sin embargo, la pregunta que emerge es si el estímulo fiscal será suficiente para reactivar la producción, en un contexto de incertidumbre y exceso de demanda interna. Esto, porque el crecimiento de la economía chilena durante la última década ha sido muy dependiente del comportamiento de la inversión y el plan fiscal es bastante tímido al respecto. A lo cual se suma un contexto de gran incertidumbre que desincentiva la materialización de nuevas inversiones. 

Ahora bien, los efectos más importantes sobre la economía y las arcas fiscales no vendrán de este plan, sino de lo que ocurra con el quinto retiro y la condonación del CAE. Dos políticas extremadamente regresivas y costosas, ya que son los quintiles de mayores ingresos quienes se ven beneficiadas y los quintiles más pobres quienes las soportan.

El quinto retiro devaluará el tipo de cambio, acrecentará las presiones inflacionarias, aumentará las tasas de corto y largo plazo, depreciará la renta fija y afectará también a la renta variable. De hecho, desde la admisibilidad del proyecto de ley en el Congreso, el peso ha perdido $35 pesos frente al dólar y se proyecta podría aumentar en 5 puntos la inflación. 

Por su parte, la condonación del CAE significa un aumento del gasto fiscal de aproximadamente US$10.000 millones, a lo cual habría que agregar los otros créditos estudiantiles, FSCU y CORFO, los cuales sumarían entorno a US$4.000 millones. Es decir, la condonación le cuesta al Estado y, por ende, a todos los contribuyentes, US$14.000 millones, lo que equivale a más de 10 veces el monto de transferencias directas a las familias que incorpora el plan de reactivación. 

Jorge Valverde,

economista

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