Opinión

Por qué es importante la huella hídrica para combatir la sequía

Creo que implementar estrategias y objetivos para optimizar el uso del agua requiere el uso constante de indicadores que nos permitan predecir, planificar, ejecutar y medir los avances logrados. Y la Huella Hídrica es actualmente la mejor herramienta para este fin.

Si más empresas agregan la Huella Hídrica dentro de sus parámetros, podremos generar mayores impactos positivos y ayudar de manera concreta al bienestar del planeta. RAWPIXEL/FREEPIK
Si más empresas agregan la Huella Hídrica dentro de sus parámetros, podremos generar mayores impactos positivos y ayudar de manera concreta al bienestar del planeta. RAWPIXEL/FREEPIK
Por:  Andrea Ramos

Dicen que para tomar decisiones importantes en cualquier ámbito de la vida, primero hay que informarse y tener claridad sobre todos los factores involucrados. Si llevamos esta misma idea al mundo de la agricultura y la crisis hídrica que estamos viviendo a raíz del cambio climático, lo lógico antes de tomar cualquier medida sería analizar el escenario actual y sus características.

Por ejemplo, si queremos utilizar más eficientemente el agua, primero debemos saber cuánta usamos: ¿Cuánta agua se necesita para producir un pantalón? ¿Cuánta se requiere para un kilo de arroz?, ¿O un par de zapatillas? Para responder estas preguntas contamos con una importante herramienta: la huella hídrica, un indicador medioambiental que define el total de agua dulce utilizada para producir los bienes y servicios que actualmente consumimos, midiendo en litros o m3 cada unidad de producto fabricado. Gracias a esta variable, podemos saber con exactitud cuánta agua cuesta fabricar determinado producto.

Lo importante es la etapa siguiente, qué hacemos con esta información. Cuando tomamos conciencia del valor de un recurso que cada día se vuelve más escaso, tenemos una referencia que nos sirve como punto de partida para establecer un nuevo enfoque de trabajo que cuente con un manejo eficiente del agua mediante el cumplimiento de objetivos.

Aunque se trata de un concepto relativamente nuevo, en Chile ya se están dando los primeros pasos con el sector salmonero como representante. A principios de octubre, 23 de las 46 empresas del gremio SalmónChile y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo firmaron el Acuerdo de Producción Limpia (APL), el cual busca frenar los impactos medioambientales y mejorar sus prácticas en toda la cadena productiva mediante la medición de la huella de carbono y de la huella hídrica. Sin ir más lejos, y en esa misma línea, en marzo de este año se lanzó el Certificado Azul en Chile, el que promueve la gestión sostenible del agua, lo cual se traduce en un gran impulso para medir la huella hídrica de las industrias del país, entre ellas la agrícola.

Actualmente en el mundo de la agricultura -una de las actividades que más agua consume, con alrededor de un 70%-, también existen herramientas tecnológicas certificadas para la generación y el procesamiento de datos de huella hídrica en la producción agrícola. Estas soluciones permiten que los productores obtengan un procesamiento de datos de Huella Hídrica verde y azul, es decir, el volumen de agua evaporada de los recursos globales de agua verde (agua de lluvia almacenada en el suelo) en el caso de la primera; y volumen de agua dulce evaporada de los recursos globales de agua superficial y subterránea para producir los bienes y servicios consumidos por el individuo o la comunidad, en el caso de la azul.

¿Por qué es importante que más productores agrícolas entiendan estos conceptos y los incorporen dentro de su trabajo diario? Porque la agricultura es una actividad esencial para la vida humana y se estima que en los próximos años el aumento de la población mundial y la mayor demanda de consumo, exigirán un mayor uso del agua para producir diversos productos. Si no hacemos algo ahora, el daño será irreversible. La buena noticia es que ya contamos con softwares que mejoran el rendimiento del riego hasta un 30%, aumentando la eficiencia en el uso del agua hasta en un 70%. La pregunta que cabe hacerse entonces es ¿qué estamos esperando para cuidar y ahorrar el agua, además de minimizar costos, lo antes posible?

Creo que implementar estrategias y objetivos para optimizar el uso del agua requiere el uso constante de indicadores que nos permitan predecir, planificar, ejecutar y medir los avances logrados. La Huella Hídrica es actualmente la mejor herramienta para este fin. Si más industrias y empresas la agregan dentro de sus parámetros, podremos generar mayores impactos positivos y ayudar de manera concreta al bienestar del planeta.

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