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Condenan a 61 días de presidio menor a carabinero por trauma ocular

El suboficial disparó al techo de un hogar estudiantil mapuche, en Padre Las Casas, e hirió a una joven que se manifestaba.

Las lesiones oculares han sido duramente criticadas por la ciudadanía y organismos de Derechos Humanos. (Agencia UNO/Archivo)
Las lesiones oculares han sido duramente criticadas por la ciudadanía y organismos de Derechos Humanos. (Agencia UNO/Archivo)
Por:  Carlos Escobar

El Juzgado de Garantía de Temuco sentenció a 61 días de presidio menor en su grado mínimo a un carabinero por disparar una escopeta con bombas lacrimógenas a una estudiante, quien resultó con trauma ocular y perdió un ojo.

El hecho ocurrió a las 6 de la mañana del 12 de mayo de 2017, en el hogar estudiantil mapuche Lawen Mapu, en Padre de las Casas, donde se desarrollaba una manifestación social.

Aquel día, la víctima, de iniciales F.A.T., se encontraba en el lugar cuando fue alcanzada por uno de los disparos que percutó el suboficial de Carabineros en retiro, Rafael Leal Illanes, lo que le produjo un trauma ocular.

De acuerdo a la investigación llevada a cabo por la Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía Regional, se estableció que el condenado realizó, al menos, nueve disparos con una carabina lanzagases, los que fueron dirigidos hacia el techo, donde se encontraba la joven, sin mantener el cuidado exigido en atención a la distancia y ángulo de tiro.

“A causa de ese impacto, la víctima sufrió una herida grave en su lóbulo ocular izquierdo, lesión que implicó la pérdida de dicho órgano y, por ende, la visión del mismo”, aseguró Raúl Espinoza, persecutor de la Unidad de DD.HH. de la Fiscalía Regional.

Fue por ello que en el procedimiento abreviado se condenó al uniformado por el delito de lesiones graves culposas, en el que todos los intervinientes consintieron, tanto el INDH como el abogado de la víctima.

Meses previos al juicio, la víctima dio su testimonio sobre el disparo que efectuó el suboficial y aseguró que “me impactó una bomba lacrimógena y me reventó el ojo”.

A raíz de esta situación, dice, su vida cambió por completo. “Yo sé lo que es. Vivirlo y saber que mi ojo ya no está, es complejo. En todo sentido, desde el autoestima hasta como uno se mueve en el espacio físico”, lamentó.

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