País

Cuidado de la salud física de niños y niñas: cómo protegerlos desde la vestimenta

Elegir correctamente las prendas o el calzado, especialmente en épocas de frío y lluvia, resulta fundamental para evitar complicaciones en el corto, mediano y largo plazo.

AGENCIA UNO/ARCHIVO.
AGENCIA UNO/ARCHIVO.

Elegir un buen calzado es primordial para la salud física en la infancia, especialmente entre los 3 y 10 años. Es en este rango de edad cuando la mayoría de los niños y niñas maduran su forma de caminar, por lo que necesitan determinadas especificaciones en sus calzados para hacerlo de forma correcta. En los más pequeños, la misión del zapato no es la sujeción, sino el abrigo.

Una vez que los niños comienzan a andar, se deben usar zapatos reforzados por la parte posterior y lateral, para que el tobillo aguante. La altura del zapato no debe superar la altura del tobillo, para evitar eventuales problemas con la musculatura.

Existen determinadas recomendaciones, dependiendo de la edad y otras características, para adquirir el calzado correcto y mantener la salud física de los niños. Entre los 12 y 18 meses se debe elegir un zapato cómodo y flexible para poder gatear, jugar y moverse sin problemas. En esta etapa la función principal del calzado es proteger del frío.

En etapas posteriores, existen algunos consejos que pueden tomarse en cuenta a la hora de hacer una compra inteligente. Por ejemplo, se recomienda probar el calzado durante la tarde, entendiendo que a esa hora los pies están más hinchados. De esta manera, se asegura la elección del número adecuado y que mejor se adapte a la anatomía del usuario.

El calzado debe ser ancho para que los dedos del pie puedan moverse con libertad dentro del zapato y no se monten entre sí. Al mismo tiempo, es primordial que el zapato se adapte bien al pie del niño o niña y no se le salga mientras camina. Para ello, hay que buscar modelos con velcro, cordones u otros, pero que el pie vaya sujeto y no se mueva.

Sobre los diseños y utilidades

En cuanto a diseño de calzado, tomando en cuenta todo lo anterior, los botines de niña más requeridos de la temporada serán los conocidos como “botines australianos”. A la calidez del forro interior de estos botines niña y la suela flexible de goma que estabiliza la pisada, se le suman algunos detalles de diseño que pueden resultar atractivos para las primeras edades.

En esta época de invierno, para la protección de la humedad en días fríos o lluviosos, también resulta necesario que niños y niñas puedan usar  un par de botas de agua para poder salir a las actividades cotidianas, cuidando la salud física. Este tipo de calzado suele traer diseños coloridos y con dibujos o estampas. Se componen principalmente de caucho o de goma, y en su interior suelen estar recubiertos por una especie de felpa.

Últimas consideraciones

Es particularmente complejo durante el invierno hacer la elección adecuada de ropa para niños y el calzado no es la excepción. Producto del frío, evidentemente deben estar abrigados, pero al mismo tiempo se debe cuidar de la transpiración al momento de hacer actividades, como jugar. El pie del niño no tiene que sudar, por eso los zapatos deben estar elaborados con materiales que favorezcan la transpiración. Evitar materiales sintéticos es una buena opción. 

Esto es particularmente importante. Cuando vamos a adquirir calzado durante la infancia, es importante ser consciente de qué tipo de material compone las botas niñas, en lo posible, que sea un material que brinde una buena respiración a los pies y confort.

En esta línea, la suela del zapato infantil debe ser flexible, ligera y antideslizante. Evitaremos caídas en los más pequeños. Para comprobar que la suela es flexible, basta con doblarla hacia arriba, si es rígida, los dedos no pueden flexionarse durante la marcha.

Más Noticias

Más Noticias