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Isapres al límite: las razones de la eventual quiebra y cómo podría colapsar el sistema de salud

Expertos de todos los sectores políticos refutan la versión del Gobierno de que el sistema privado de salud no está en riesgo. Las pérdidas para las aseguradoras podrían superar los 200 mil millones este año y el escenario para Fonasa podría ser una debacle por la avalancha de personas que podrían cambiar de previsión.

El fallo de la Corte Suprema a favor de los afiliados para frenar el alza de los planes de las isapres podría ser contraproducente para un sistema que, advierten, está a semanas de quebrar. AGENCIA UNO/ARCHIVO
El fallo de la Corte Suprema a favor de los afiliados para frenar el alza de los planes de las isapres podría ser contraproducente para un sistema que, advierten, está a semanas de quebrar. AGENCIA UNO/ARCHIVO

“Reconocemos que hay una situación compleja, pero no podemos decir que esto se va a arrastrar en el tiempo o que hay una quiebra inminente. Hay que ser bien claros… Hay un déficit, sí. ¿Eso significa que hay una quiebra? El señor de las isapres lo ha dicho, no yo ”. 

Estas palabras de Víctor Torres, superintendente de Salud, en la previa a las reuniones entre las isapres y la Comisión de Salud del Senado, ha generado diversas reacciones entre los expertos y los propios implicados que han alertado de una crítica situación económica en el sistema privado que podría generar un descalabro sanitario en el país. 

De acuerdo a la Asociación de Isapres, su presente financiero es complicado, básicamente, porque se han incrementado en más de un 60% las licencias médicas, han aumentado los gastos en consultas médicas y porque los tribunales han frenado las alzas en los planes de los usuarios durante los últimos dos años. De hecho, este jueves, la Corte Suprema volvió a fallar a favor de los afiliados. 

Quiebra inminente

“Creo que esta vez las isapres no están exagerando. En el último tiempo han perdido $300 mil millones, cifra que es mucho mayor a las utilidades que han marcado en los últimos 10 años. Este 2022 ya suman $76 mil millones y en el segundo semestre podrían llegar a $200 mil millones. Esto significa que las grandes aseguradoras están gastando todos sus ingresos en la cobertura de siniestros y prestaciones, explica Héctor Sánchez, primer superintendente de Salud, en diálogo con EL DÍNAMO. 

"Si esto sigue y quieren continuar operando como hasta ahora, los dueños tendrán que invertir. Y ante la incertidumbre jurídica es complicado que sigan aportando, por lo que es real la posibilidad que caiga una isapre, en algunas semanas o meses”, complementa el actual académico de la Universidad Andrés Bello (UNAB). 

Esta visión del hombre clave en la modernización de la salud durante el Gobierno de Patricio Aylwin es compartida por el ex ministro de Sebastián Piñera, Jaime Mañalich. El epidemiólogo postula que la administración de Gabriel Boric tiene un análisis equivocado de lo que está ocurriendo con el sistema privado. 

“El presidente de la Asociación de Isapres no está blufeando, la quiebra es una posibilidad seria. Desde el punto de vista normativo a la reforma de la salud que enviará el Gobierno y desde el punto de vista financiero, todo apunta a la desaparición de ellas. A fin de año se podría llegar a los 200 mil millones de pesos en pérdidas. Es una ingenuidad del Gobierno pensar que lo que está pasando no es riesgoso, es un tema de máxima gravedad para este año y no para el otro”, apunta Mañalich a EL DÍNAMO

Así podría colapsar el sistema de salud

De quebrar una o más isapres, los usuarios de este sistema podrían quedar vulnerables o supeditados a lo que pase con la economía de clínicas o aseguradoras que queden funcionando. Los expertos en salud pública advierten que las garantías no serán suficientes para que los centros de salud privados puedan mantener los tratamientos y las preexistencias de los ciudadanos enfermos. 

“Cuando el Gobierno y Fonasa opinan que las quiebras están lejos porque se pueden usar las utilidades para costear las deudas demuestran un desconocimiento de la situación, no conocen en profundidad la crisis. La cuenta la tendrán que pagar los afiliados y sobre todo los mayores de 60 años. Ellos no tendrán donde ir si pertenecen a una isapre que quiebra. Se viene algo muy grande, porque la crisis financiera se trasladará a las clínicas”, adelanta Sánchez, explicando lo que podría ocurrir en un futuro cercano. 

Las razones de la inminente quiebra

Este quiebre y estos vaticinios que se prevén para el sistema privado se agudizan después de la decisión de la justicia de fallar a favor de los afiliados por las alzas en los planes, método que aparecía como un “salvavidas” para las isapres, pero que finalmente no se ha concretado durante los últimos 24 meses. 

“Sistemáticamente, la Corte Suprema ha fallado a favor de los afiliados en los recursos de protección. Eso generó una moción parlamentaria que desembocó en una ley que se aplicó este año, donde la Superintendencia hace un cálculo del alza real de la UF y los costos de salud. Sin embargo, esta decisión contribuirá a aumentar el déficit de las aseguradoras. La posibilidad de quiebra la veo cercana, porque aún faltan conocer las licencias que no han sido facturadas y, por ejemplo, las cirugías que se están realizando en este momento o que están programadas”, expone Mañalich. 

“Esto ya ha pasado y bajo estas instalaciones no sería raro ver que alguna se declarara en quiebra. Hay un riesgo para pacientes que deben emigrar a Fonasa con enfermedades importantes y más costosas como el cáncer. Si no los reciben en una isapre, millones de personas tendrán que recurrir a la Corte y eso sería un gasto enorme para el Estado. Mientras, crecerán más las listas de espera y algunas clínicas privadas desaparecerán por el gasto que deberán hacer para estabilizarse en el sistema de salud”, añade el también ex gerente de la Clínica Las Condes. 

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