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La historia del chileno que salvó a 1.200 judíos de los campos de concentración

Samuel del Campo era el cónsul de Chile en Rumania cuando la Segunda Guerra Mundial estalló en Europa. En su cargo diplomático, emitió pasaportes y salvoconductos para salvar a los perseguidos.

En octubre de 2017, Del Campo fue nombrado como “Un justo entre las Naciones” por el Museo del Holocausto en Jerusalén. MINREL
En octubre de 2017, Del Campo fue nombrado como “Un justo entre las Naciones” por el Museo del Holocausto en Jerusalén. MINREL
Por:  El Dínamo

La Gran Sinagoga de Bucarest honró este lunes la memoria del diplomático chileno Sergio del Campo, quien salvó la vida de 1.200 judíos durante la Segunda Mundial a pesar de las órdenes de “no intervenir” del gobierno chileno.

Del Campo fue recordado en una ceremonia religiosa en la Gran Sinagoga, a la que asistieron autoridades polacas, chilenas y rumanas. En 1941, el diplomático se encontraba a la cabeza de la delegación diplomática en Rumania. Al ver cómo los judíos eran perseguidos y confinados en el gueto de Chernowitz, tomó la iniciativa y comenzó a emitir pasaportes chilenos a pesar de la “neutralidad” declarada por Chile en el conflicto armado.

El funcionario no sólo utilizó pasaportes chilenos para lograr la salida de los judíos que iban a ser enviados al campo de concentración sino que también polacos, luego que las autoridades de ese país le encargaran a Chile la representación diplomática. En esta tarea, contó con la ayuda del abogado Gregorio Szymonowicz.

Samuel del Campo, diplomático chileno (1882-1960)

El cónsul -según antecedentes de una investigación realizada por el profesor Efrain Zadof- logró salvar en el última minuto la vida de 250 judíos polacos, a quienes denominó “protegidos de Chile” y quienes gracias al auspicio consular pudieron volver a sus casas en Rumania, las cuales fueron devueltas por las autoridades de ese país. En cada domicilio, Del Campo tomó precaución de identificar a sus moradores como “Personas bajo protección de la República de Chile”.

Hasta 1943, Del Campo se dedicó a estar labor humanitaria, por la cual fue reconocido en 2016 como “Un justo entre las Naciones” por el Museo del Holocausto en Jerusalén. Este honor llegó luego de fuera solicitado por dos familias sobrevivientes y cuyo testimonio fue apoyado por la investigación del profesor Efrain Zadof.

Del Campo unió su nombre a María Errázuriz, una trabajadora social que ayudó a muchos judíos a huir de Alemania. Ambos son parte de una lista de 26.513 entre los que destaca el empresario germano Oscar Schindler.

Samuel del Campo falleció en París en 1960. La historia de cómo intervino en la huida de los judíos polacos está detallada en el libro “Más allá de la diplomacia: la inédita historia de Samuel Del Campo”, de Jorge Schindler.

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