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Litio: Eduardo Bitran advierte que Chile puede perder su posición de privilegio mundial

El ex vicepresidente ejecutivo de Corfo, Eduardo Bitran, conversó con EL DÍNAMO para analizar el escenario que viven las empresas extractoras del mineral no metálico. 

Bitran cree que tenemos una ventana de cinco años para modernizar la extracción del litio si no queremos perder el liderazgo mundial. Foto: AGENCIA UNO/ARCHIVO
Bitran cree que tenemos una ventana de cinco años para modernizar la extracción del litio si no queremos perder el liderazgo mundial. Foto: AGENCIA UNO/ARCHIVO

Eduardo Bitran, el ex vicepresidente ejecutivo de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) y ministro de Obras Públicas del primer gobierno de Michelle Bachelet, analizó el estado de la minería del litio, la cual dice se encuentra en peligro de perder la posición de privilegio que ostenta a nivel mundial si no se crean políticas de Estado que se centren en expandir y fortalecer el rubro. 


A pesar de que dice que estamos en un súper ciclo de precios elevados, Bitran afirma que la explotación del mineral no metálico debe aumentar en cantidad, pero que para eso es importante invertir en tecnologías de extracción sustentables, dada la escasez de agua que hay en el norte. “El desafío que queda hoy es poder modificar la tecnología de extracción de litio para hacerla menos intensiva en el uso de recursos hídricos. Y si eso se hace, entonces tú puedes aumentar la producción. Solo como dato, como país no vamos a llegar a las 200 mil toneladas de producción. No vamos a llegar a eso, sino que a 170 mil. En superficie, el año 2016, habían 750 mil toneladas de carbonato de litio equivalente. Pero todo eso se tuvo que reinventar. El desafío fundamental de hoy es lograr que los contratos que se hicieron se cumplan y que Corfo recaude lo que le corresponde al Estado. Y en segundo lugar es promover la incorporación de nuevas tecnologías y aprovechar este súper ciclo de los commodities del litio, porque estamos hablando de precios de sobre 150 mil dólares por tonelada”, afirma. 

“No obstante, este cambio tecnológico no es de la noche a la mañana. Requiere pilotaje, evaluación de las tecnologías. El Instituto de las Tecnologías Limpias, que armamos hacia finales del gobierno de Bachelet, desafortunadamente no se adjudicó de manera adecuada en el gobierno de Piñera. Este tema se judicializó y tenía como uno de los temas centrales de ese instituto era promover este desafío. Y el Estado tiene que promover que se desarrollen estas tecnologías. En resumen, lo que tiene que ocurrir en el Salar de Atacama es aumentar la producción de forma sustentable y para eso hay que cambiar tecnologías e invertir en ese cambio”, explica, en referencia a la modernización que cree es necesaria para Sociedad Química y Minera de Chile (SQM). 

Políticas de Estado y la pérdida de participación de Chile

Sobre el rol que deben jugar las empresas estatales en la extracción, Bitran afirma que su presencia es necesaria, pues podrían aumentar el ingreso por recaudación del Fisco en 1,3% del total del PIB, sino que además no ve en ellas un riesgo inherente a la competencia con empresas privadas, como Abermarle, la otra gran extractora de litio en el Salar de Atacama, puesto que se negoció el 2016 un acuerdo de pago de regalías. 


“Se estima que con los niveles de producción que negociamos el 2017 y las inversiones que comprometieron las empresas, este año se podría llegar entre 4.500 y 5.000 mil millones de dólares en recursos para el Estado, que es por lo menos 10 veces lo que hubiera ocurrido sin modificaciones de los contratos. Entonces estamos hablando de, más o menos, 1,3% del PIB. Eso es equivalente a una reforma tributaria. Cuando el Estado Chileno tiene una situación fiscal tan complicada como la actual, es fundamental tener en cuenta el aporte que puede hacer el litio en aporte a las arcas fiscales por medio de las regalías que se establecieron”, explicó. 


Sobre el rol que debe jugar el Estado, Bitran asegura que debe tomar un lugar central, con políticas de Estado y no de Gobiernos, para que así se pueda desarrollar el proceso de forma sustentable y expandirlo a nuevos lugares de extracción. “Lo que tiene que hacer el Estado, ojalá como política, es definir un conjunto de elementos que permita, por una parte, la sustentabilidad de la explotación, porque hoy hay problemas con los recursos hídricos. En segundo lugar, poder aumentar la producción en forma sostenible. Y adicionalmente expandirse a otros salares y llegar a producir unas 100 mil toneladas en los otros salares”.

La pregunta es teniendo los recursos, qué va a hacer Chile para aumentar su participación en el mercado, porque éramos número uno hasta hace cuatro años"


Sin embargo, se muestra un poco más negativo en cuanto al rumbo que se encamina la extracción del mineral no metálico de no tomarse las medidas con premura, porque, reconoce que si bien el gobierno del presidente Gabriel Boric lleva pocos meses, debe considerar que se dispone de una ventana de pocos años para actuar para no perder el liderazgo mundial. 

“Cuando estamos hablando de un precio que permite superar el 1% de PIB en aportes de recursos al Estado chileno estamos hablando de una actividad muy importante. Con los acuerdos vigentes, aquellos que me tocó negociar, vamos a llegar a una producción el 2025 entre 250 y 270 mil toneladas. Esa producción hoy es como el 40% del tamaño mundial, pero para ese entonces la producción mundial va a crecer mucho más, así que Chile va a ir perdiendo participación. Entonces la pregunta es teniendo los recursos, qué va a hacer Chile para aumentar su participación en el mercado, porque éramos número uno hasta hace cuatro años”, vaticina. 
 

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