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Más de 3 mil pequeños agricultores de Chacabuco y Los Andes han mejorado la gestión del agua gracias a proyectos de INDAP y Anglo American

El convenio firmado entre ambas entidades ha permitido la realización de más de 740 proyectos, los cuales han contribuido a aumentar la eficiencia en el uso del agua en territorios afectados por la megasequía.

Cerca de 400 hectáreas de terreno se han cubierto con 746 iniciativas, 116 en Chacabuco y 630 en Los Andes. ANGLO AMERICANCerca de 400 hectáreas de terreno se han cubierto con 746 iniciativas, 116 en Chacabuco y 630 en Los Andes. ANGLO AMERICAN
Cerca de 400 hectáreas de terreno se han cubierto con 746 iniciativas, 116 en Chacabuco y 630 en Los Andes. ANGLO AMERICAN

Sin duda, uno de los grupos más golpeados por la megasequía que afecta al país hace más de una década, han sido los campesinos de la zona central del país. Sin embargo, en el caso de aquellos que viven en las provincias de Chacabuco y Los Andes, han recibido apoyo para enfrentarla, gracias a una iniciativa de carácter público-privada.

Es así como de la mano de inversión en infraestructura, transferencia tecnológica e innovación, se ha buscado mejorar la eficiencia en el uso del agua para apoyar la actividad de los pequeños agricultores de dicha zona.

De esta manera, y tras años de escasas lluvias, los campesinos han podido encontrar en el riego tecnificado una optimización en el uso del agua y una mejora en su calidad de vida. Esto, por medio de la implementación de diversos proyectos que se enmarcan en los convenios firmados entre el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) y Anglo American.

Cabe mencionar que la alianza entre dichas entidades surgió en 2019 en Chacabuco, inserta en el Plan Minero Sustentable de Anglo American, considerando iniciativas orientadas a una mejor gestión del agua en zonas de escasez hídrica. Y ya en 2020, los alcances del primer acuerdo se extendieron a la provincia de Los Andes (ambos convenios tienen una duración de tres años).

“Cuando la compañía cubre un porcentaje importante de la ejecución de los proyectos, nos permite mayor capacidad de llegar a más predios y, asimismo, implica un menor aporte de parte de los agricultores. Hoy, más que líderes en el sector minero, Anglo American es un aliado nuestro y para familias campesinas, ya que, con su ayuda, les ha permitido fortalecer y reinventar su trabajo”, destacó Onofre Sotomayor, director regional Metropolitano de INDAP.

Mientras que Carolina Galaz, jefa de Relacionamiento Comunitario de la operación Los Bronces, explicó que “el foco principal de estos convenios está en cómo hemos ido generando redes entre lo público y lo privado para mejorar la vida de las personas. Colaborar en el gran tema que está siendo la escasez hídrica para los pequeños agricultores es un desafío que hemos tomado en conjunto con ellos y con INDAP. No nos quedamos solo en las palabras y las acciones, sino que año a año seguiremos apalancando los recursos necesarios para que ellos puedan ir incorporando no solo tecnología a sus proyectos, sino que puedan ir buscando otras alternativas de captación de agua que sean permanentes en el tiempo. Eso, según nuestra experiencia, les ha permitido maximizar la eficiencia de los recursos, ha facilitado su trabajo y, con ello, mejorado su calidad de vida”

En total, más de 3.000 agricultores de estas provincias han sido beneficiados con estas iniciativas de mejoramiento en los sistemas de acumulación con tranques y riego intrapredial, energía renovable no convencional y la utilización de innovaciones tecnológicas para su monitoreo.

Innovando en la agricultura

Gracias a los convenios firmados entre estas entidades del mundo público y privado, se han podido implementar proyectos asociados a diseños de tecnificación, pozos acumuladores y paneles fotovoltaicos que han favorecido a los pequeños agricultores afectados por la sequía, siendo uno de ellos Gloria León, quien es parte de grupo de nueve agricultores de la comuna de Calle Larga, en la provincia de Los Andes. 

En el caso de Gloria, su proyecto abarca más de 26 hectáreas de conducción entubada de una cañería, junto con una obra anexa en el tranque Los Rosales. Esto le ha permitido trasladar agua desde el Estero Pocuro, donde solía perderse gran parte del recurso hídrico.

“Cuando era chica, mi abuelo y otros agricultores pasaban meses limpiando el canal para llegar con agua a las parcelas. Aquí, los trabajos, hasta hace muy poco, se seguían haciendo de forma artesanal: cada uno con su palita limpiaba el canal, el tramo que le correspondía. Pero a través de estos proyectos hemos visto el avance. Si bien el estero trae muy poca agua, la cuidamos y la hacemos llegar sin que se pierda en el trayecto. No somos grandes agricultores, pero sembramos alfalfa y maíz para los animales, víctimas también de esta megasequía”, detalló León.

Y a Gloria se suman muchos beneficiados, siendo otro el caso de un grupo de 30 familias campesinas de San Esteban y Los Chacayes, quienes a través del programa Obras Menores de Riego, pudieron adaptar las cañerías del Canal Barino. 

“Antes nos llegaba la mitad del agua. Ahora, con los proyectos que tenemos con INDAP y Anglo American, llega segura y sin problemas de que se caiga o se rompa la cañería por los cambios de temperatura. Si no fuera por este tipo de proyectos, nosotros no existiríamos como agricultores ni como ganaderos: estarían todos nuestros terrenos secos, porque el agua ya no circula por terrenos de tierra”, relató Marisel Quiroga, presidenta directiva del segundo proyecto de esta zona, que contempla más de 15 hectáreas para el riego de nogales y praderas para los animales.

Específicamente, alrededor de 400 hectáreas de terreno se han cubierto con 746 iniciativas, 116 en Chacabuco y 630 en Los Andes. Esto, desde la firma del primer convenio, permitiendo financiar una gama de proyectos de más de 1.700 millones de pesos entre 2019 y 2023.

“Hemos tratado de hacer frente a la sequía con proyectos innovadores, como, por ejemplo, hidroponía de hortalizas. Otros nos han permitido resguardar animales que históricamente se llevaban hacia el cerro, al lado de la cordillera. Y han sido los agricultores quienes se han adaptado a los cambios junto a los proyectos que regulan la falta de agua”, concluyó Javier Hidalgo, jefe de área de Los Andes de INDAP.

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