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Pareja del asesinado cabo Florido: "Toda nuestra historia terminó en un segundo"

Stephanie Soto entregó detalles de su relación con el uniformado asesinado y de cómo se enteró de su muerte hace una semana.

Stephanie Soto y David Florido tenían una hija en común de seis meses. AGENCIA UNO/ARCHIVO.
Stephanie Soto y David Florido tenían una hija en común de seis meses. AGENCIA UNO/ARCHIVO.

A una semana del procedimiento que acabó con la vida del cabo segundo David Florido, su pareja, Stephanie Soto conversó por primera vez con la prensa de la relación que mantuvieron durante casi dos años.

“Me fulminó con la mirada, sus ojos eran lo único que podía ver de él”, comenzó su relato la mujer en conversación con LUN al recordar cómo comenzó el romance, el que describió como “intenso y rápido”.

Florido y Soto vivían juntos, tenía una hija de seis meses en común y él había tomado la decisión de hacerse cargo de la hija de 10 años de ella y ya planeaban tener a un “hombrecito”.

“Al poco tiempo de estar juntos, me dijo que después de 17 años se había vuelto a enamorar. Quería que lo supiera, que lo que sentía era muy fuerte. Y yo sentía lo mismo. Yo venía saliendo de una muy mala relación y él de un matrimonio que no resultó y de pronto sentimos esto juntos. Fue muy bonito”, relató la mujer.

Stephanie Soto aseguró que David Florido había iniciado los trámites de divorcio con su ex esposa para poder, posteriormente, casarse con ella. “También había postulado a la Escuela de Suboficiales, porque quería ascender. En septiembre daba los exámenes”, reveló.

Según la mujer, al cabo segundo de Carabineros “le encantaba su trabajo (...) le gustaba la adrenalina. No le gustaba que se le arrancara nadie, le gustaba pillar a los delincuentes, a los traficantes. No se quedaba quieto. Iba a todas”.

El fatídico procedimiento en Pedro Aguirre Cerda

David Florido Cisternas perdió la vida el pasado viernes en medio de un procedimiento en una barbería de la comuna de Pedro Aguirre Cerda, donde se encontraba un grupo de hombres armados. Uno de ellos, al darse cuenta de la presencia policial, disparó, impactando la cabeza del uniformado.

Sobre eso, Stephanie Soto indicó que “pienso en su última noche, en su último procedimiento, cuando le dijeron a David que debía ir a una barbería donde había hombres armados con pistolas automáticas. Los mandaron solos y David seguramente no dudó, porque siempre iba a todas. Pero no debió haber ido a ese lugar en esas condiciones”.

Durante esa jornada, recordó, “David, usualmente, se despertaba, se bañaba y se vestía súper rápido para ir al trabajo, pero esa mañana se detuvo a mitad de camino para darme un abrazo muy apretado”. 

“Te amo, me dijo. Yo también te amo, le dije de vuelta. Luego, en la tarde, fue a buscar su almuerzo y esa fue la última vez que lo vi”, aseguró.

Fue una ex compañera de colegio, que está casada con un carabinero, quien le dio la triste noticia el pasado viernes. “Fue ella la que me dijo lo que había ocurrido. Que David había recibido un balazo en la cabeza y que estaba en el Hospital Barros Luco”, recordó, precisando que fue su padre la que la llevó hasta ese centro asistencial.

“Me volví loca (...) entré a una sala donde estaban todos sus compañeros. Uno de ellos me dijo que David había muerto. Enloquecí. Entré en la sala donde estaba, todo ensangrentado y muerto. Lloré, grité, pataleé. Mal, mal, mal. Se me nubló todo. No se puede describir tanto dolor”, contó.

Por último, acotó que “todos los planes, todos los sueños, toda nuestra historia terminó en un segundo”.

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