País

Presidente de Clínica Las Condes y tercera dosis: “No es cierto el viaje al extranjero”

La polémica generada por Alejandro Gil causó una serie de despidos y dimisiones al interior de la Clínica Las Condes, lo que causó molestia en los funcionarios.

Alejandro Gil enfrenta un sumario de la Seremi de Salud Metropolitana por infringir los protocolos del plan nacional de vacunación. AGENCIA UNO/ARCHIVO
Alejandro Gil enfrenta un sumario de la Seremi de Salud Metropolitana por infringir los protocolos del plan nacional de vacunación. AGENCIA UNO/ARCHIVO

Alejandro Gil, presidente del directorio de Clínica Las Condes, defendió haber recibido una tercera dosis de la vacuna Pfizer, asegurando que correspondió a una indicación de su médico de cabecera.

Gil indicó a La Tercera que fue el cardiólogo Héctor Ducci quien le pidió que se realizara un exámenes de anticuerpos y al ver los resultados, le pidió una tercera vacuna por protección.

Junto con ello, descartó que el motivo para esta tercera dosis fuera para viajar a Miami, declarando que “no es cierto el viaje al extranjero. El examen se tomó en la Clínica Las Condes”.

Producto de esta situación, Alejandro Gil enfrenta un sumario de la Seremi de Salud Metropolitana por infringir los protocolos del plan nacional de vacunación.

Pero este hecho además generó una crisis al interior de la Clínica Las Condes, ya que renunció la jefa de los Servicios Ambulatorios, Leticia Ortiz, y se despidió a la coordinadora del vacunatorio, Carla Garrido. Junto con ello, Viviana Herskovic, presidenta de la Asociación Médica del recinto, quien además dejó de trabajar en la clínica.

Herskovic se despidió en una carta dada a conocer por La Segunda, donde recalcó que “nuestra querida institución ha cambiado drásticamente: lamentablemente siento que se ha instalado y normalizado un clima hostil, de inseguridad y amedrentamiento. No quiero trabajar en este ambiente, ya que lo que siempre más valoré de CLC fue el trabajo en equipo, los vínculos de amistad y respeto profesional”.

“Parece que los límites éticos no son suficientes y el miedo ha hecho que la línea de lo tolerable se desplace con los días”, agregó.

Más Noticias

Más Noticias