El Gobierno de José Antonio Kast, a través del canciller Francisco Pérez Mackenna, descartó la propuesta del jefe del Pentágono, Pete Hegseth, que instó a los países latinoamericanos que forman Escudo de las Américas a dejar la Corte Penal Internacional (CPI).
Este llamado se desarrolló en un encuentro de la instancia impulsada por Donald Trump en Panamá, que tendría como objetivo la cooperación regional contra el narcotráfico y el crimen organizado, que fue liderado por el secretario de Guerra de Estados Unidos.
En la oportunidad, el jefe del Pentágono aseguró que la CPI, con sede en La Haya, es un enemigo de la soberanía de los estados, lo cual fue descartado de plano por el ministro de Relaciones Exteriores.
“Nosotros somos miembros de la Corte Penal Internacional, y sin perjuicio que todos los organismos pueden ser perfectibles y mejorables, seguimos siendo miembros de la CPI”, declaró el titular del Minrel.
Una postura más dura fue la que expresó Fernando Barros, ministro de Defensa, quien en 24 Horas se mostró contrario a la revitalización de la Doctrina Monroe que anunció Donald Trump.
“Desde el punto de vista de Chile, nosotros no somos el patio trasero de ningún país”, fue tajante la respuesta de Barros.
Consultado sobre estos dichos, Pérez Mackenna se limitó a precisar que “no me voy a referir a las afirmaciones del ministro Barros, simplemente puedo decir que estamos trabajando juntos”.