Política

Del acuerdo del 15 de noviembre a una constitución fallida

Tras el contundente triunfo del Rechazo, esta es la revisión del proceso que pasó de casi un 80% del Apruebo en el plebiscito de entrada a tener menos del 40%.

Tras casi dos años del proceso constituyente, los chilenos, en histórica elección, rechazaron el texto propuesto. Foto: AGENCIA UNO.
Tras casi dos años del proceso constituyente, los chilenos, en histórica elección, rechazaron el texto propuesto. Foto: AGENCIA UNO.

Acuerdo por la paz social y la nueva constitución. Así se llamó el acuerdo transversal, empujado por el entonces presidente Sebastián Piñera y que incluyó la participación de prácticamente todos los partidos políticos, el 15 de noviembre de 2019. Ese fue el primer paso del proceso constituyente, que concluyó hoy con la victoria del Rechazo.

El acuerdo buscaba darle una solución a los meses de protestas y conflictos que, desde octubre de ese año, azotaron al país. Conocido como el Estallido Social, el evento forzó la mano del segundo gobierno de Piñera, el cual buscó como válvula de salida para las presiones sociales un acuerdo político transversal, el cual se negoció con todo el mundo político. 

Los firmantes fueron: Fuad Chain, presidente del Partido Demócrata Cristiano; Álvaro Elizalde, presidente del Partido Socialista de Chile; Heraldo Muñoz, presidente del Partido Por la Democracia; Luis Felipe Ramos, presidente del Partido Liberal; Catalina Pérez, presidenta del Partido Revolución Democrática; Jacqueline van Rysselberghe, presidenta de la Unión Demócrata Independiente; Mario Desbordes, presidente de Renovación Nacional; Hernán Larraín, presidente del Partido Evolución Política; Javiera Toro, presidenta del Partido Comunes; Carlos Maldonado, presidente del Partido Radical y Gabriel Boric, diputado por Convergencia Social.

Plebiscito de Entrada

El acuerdo establecía que se realizaría un plebiscito para establecer si es que se quería una nueva constitución y cuál sería el mecanismo para redactarla. Las opciones eran, en la segunda pregunta, si debiesen redactarla una Convención Constituyente o una Convención Mixta Constitucional. Terminaron primando, por un margen de 78,27% la opción Apruebo, es decir, preferencia por una nueva constitución. En esa oportunidad el voto era voluntario y participó el 50,9% del padrón, equivalente al más de siete millones de personas. Las elecciones se llevaron a cabo el 25 de octubre de ese año y fueron consideradas como uno de los comicios más importantes de la historia reciente.

Luego de eso, definido el sistema de para redactar una nueva constitución, se llamó a elecciones para elegir a los constituyentes que deberían tomar tamaña tarea. Entre los requisitos que se establecieron fueron bastante amplios, fijados en base artículo 13 de la Constitución, esto es, “ciudadanos los chilenos que hayan cumplido dieciocho años de edad y que no hayan sido condenados a pena aflictiva". Se designaron 155 cupos, elegidos bajo las mismas reglas actuales en de las elecciones para la Cámara de Diputados, o sea con listas y elección popular por distribución de distritos, con una importante salvedad, que en esta convención constitucional se garantizó la paridad de género, como se estableció en marzo del 2020.

Es así como el 15 y 16 de mayo del 2021 se llevaron a cabo las elecciones de los convencionales, con una participación de poco más de 6 millones de personas. Las elecciones, que originalmente estaban previstas para el 25 de octubre del año anterior, pero dada la pandemia fueron postergadas; se llevaron a cabo al mismo tiempo que las elecciones municipales y de gobernadores regionales. En ella se eligieron a quienes posteriormente conformaron la Convención Constitucional.

Dolores de instalación

Es así como el 4 de julio del 2021 se instaló la Convención Constitucional, en un acto que no estuvo ausente de polémicas, con gritos a la relatora y la irrupción de parte de constituyentes al himno nacional. Sin embargo, la primera sesión logró salir adelante y elegir a Elisa Loncon como presidenta de la mesa y a Jaime Bassa como vicepresidente.

Los primeros meses estuvieron marcados por discusiones de presupuestos, tensiones con el Gobierno y disfraces. Sin embargo, el proceso constituyente avanzó de forma rápida, si bien no exento de altercados, como fue el caso de Rojas Vades, tal vez el ejemplo más claro en la historia de engaño a los electores.

Aún así, y luego de cambiar la mesa de Loncon y Bassa por María Elisa Quinteros y Gaspar Domínguez en la segunda mitad del proceso, la convención logró escribir un texto sin pedir aplazamientos, entregando la versión definitiva el 4 de julio del 2022, cumpliendo el plazo estipulado.

Y si fue Piñera quien dio el inicio al proceso, fue el presidente Gabriel Boric quien recibió la propuesta de la nueva Constitución, en un acto formal el pasado 4 de julio. Con eso se dio el puntapié final del proceso, o lo que se esperaba que fuera, que era llamar a las elecciones de este 4 de septiembre, para definir si se aprobaba o no el texto final.

Y con más de 13 millones de votos, el resultado final fue una victoria contundente del Rechazo, lo cual se convierte ahora en un gran dolor de cabeza para el gobierno de Boric, que se había abanderado por el Apruebo.
 

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