Política

La estrepitosa caída de Oscar Izurieta: el general impoluto de Pinochet, Lagos, Bachelet y Piñera

Por 20 años, el ex comandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta, hoy procesado por falsificación de documentos y malversación de gastos reservados, cultivó una amplia red de contactos políticos que defendían su probidad. EL DÍNAMO accedió a los episodios desconocidos que antecedieron su caída.  

En una nueva arista del caso Milicogate, el ex comandante en jefe del Ejército fue sometido a proceso como autor de malversación de caudales públicos y falsificación de documentos militares.En una nueva arista del caso Milicogate, el ex comandante en jefe del Ejército fue sometido a proceso como autor de malversación de caudales públicos y falsificación de documentos militares.
En una nueva arista del caso Milicogate, el ex comandante en jefe del Ejército fue sometido a proceso como autor de malversación de caudales públicos y falsificación de documentos militares.

Fue una idea del ex contralor Ramiro Mendoza lo que selló la suerte del excomandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta Ferrer, por el uso irregular de $ 6.500 millones de gastos reservados que usó a su entera discreción entre 2006 y 2010. 

Esa idea de Mendoza generó que fuera procesado como autor falsificación de documento militar y de malversación de caudales públicos. El ex contralor implementó su idea semanas después de asumir, en mayo de 2007. 

Era una normativa que obligaba a una obviedad, que en la Contraloría consideran “clave”, en caso de alguna investigación judicial. La precisión era para la rendición de gastos reservados, y tenía solo dos líneas. 

Precisaba que en la declaración jurada donde un jefe de servicio informaba a Contraloría, sin detalles, el uso correcto a los fondos, se agregó lo siguiente: “Cualquier otro uso (fuera del fin propio) queda estrictamente prohibido y su incumplimiento se considerará falta grave a la probidad y dará lugar a las sanciones”. Y agregaba que era “sin perjuicio” de las responsabilidades penales que correspondan. 

Fuentes ligadas a la investigación indican esa disposición es la que más complica a Izurieta si, se comprueban viajes, cursos no realizados, sobresueldos, funcionarios inexistentes, pago a proveedores, entre otras situaciones que se indagan

Las coincidencias que lo acercaron a Pinochet 

El dictador Augusto Pinochet le tenía afecto a la familia Izurieta. Según cuentan ex asesores del fallecido militar, el ex gobernante trabajó con el padre de Izurieta Ferrer, el general Oscar Izurieta Molina, que fue comandante en jefe del Ejército de Chile entre 1958 y 1964.

Al igual que Pinochet, Izurieta Molina era del arma de Infantería y una versión señala que desde ahí se ubicaban. Y pese a tener cinco años y dos grados militares de diferencia (cuando el Pinochet era teniente, el segundo mayor), ambos coincidieron meses destinados en la Escuela Militar.  

Militares en retiro cuentan que Izurieta padre, cuando era comandante en jefe, en 1967, le dio el visto bueno a Pinochet para que ascendiera a coronel, ya que le había costado 7 años subir de grado. 

Tras el golpe de Estado de 1973, Pinochet le pidió a Izurieta Molina participar del Consejo Asesor de Estado establecido en 1976, como consejero del gobernante. En esos años, Izurieta Ferrer era teniente y con la primera antigüedad de su curso. 

Casi 20 años después, poco antes de dejar la comandancia en jefe y de ser detenido en Londres, Pinochet ascendió a Oscar Izurieta y lo envió como agregado militar de Chile en Londres. 

Junto con ello, impuso el nombre de Ricardo Izurieta Caffarena para sucederlo al mando, quien era primo del hoy imputado por malversación de fondos reservados. 

Contacto en Londres

Por esas cosas del destino, cuando en octubre de 1998, el ex dictador cayó detenido en Londres, Izurieta Ferrer, fue el primer militar que llegó a verlo y el único que tenía inmunidad militar para facilitar trámites. Además, informaba directo a su primo, Izurieta Caffarena, los episodios de la crisis política.

Cuando Izurieta Ferrer, en 1999, dejó Londres, Pinochet—cuentan familiares— le hizo un emblemático regalo, para agradecer sus gestiones. 

 En el Ejército, explican que con los años, perdió contacto con los Pinochet. Hasta que fue nombrado comandante en jefe.

Como número 1, explican que le correspondió organizar el funeral del exdictador, en diciembre de 2006. Ahí, sostienen fuentes militares, son detectados los primeros gastos reservados entregados a la familia Pinochet

Generales del Ejército explican a EL DINAMO que “es efectivo que Pinochet era un general que había que cuidar”. Aunque explican que se estableció por ley en 1989, y que a todos los ex comandantes jefes se les “cuida “con un protocolo de Comandancia Guarnición del Ejército, que se encarga de escoltas militares, salud, choferes y de apoyo logístico”. 

Agregan que Izurieta lo pudo decir ante la jueza, porque sería legal hacerlo. También explican que puede haber un resquicio legal para los dineros entregados a la señora del general, Lucía Hiriart, ya que deducen que fueron pagados antes de que muriera el esposo. 

No obstante, señalan que otros gastos ligados a Pinochet podrían no tener justificación. Por ejemplo, mencionan la lápida, arreglos florales y trabajos de la placa funeraria, compra de pasajes para la familia y eventuales sobresueldos. 

La indignación de Bachelet con Izurieta 

Según explican exfuncionarios del gobierno de Ricardo Lagos, el nombre de Oscar Izurieta “parecía el de un militar probo” y de académico. 

Indican que lo había recomendado su antecesor Juan Emilio Cheyre, a quien Lagos “respetaba mucho” y “el resto de la esquina de candidatos era prácticamente arroz de acompañamiento “.

Tenía un perfil similar a Cheyre, explican, un alto perfil académico —había sido siempre el primero del curso— había estado destinado en Londres y en Estados Unidos , provenía de una familia militar y poseía una red de contactos internacionales muy necesarias en la profesionalización del Ejército en misiones de paz.

Michelle Bachelet conocía más o menos bien a Izurieta: mientras ella era ministra de Defensa de Lagos (2002-2004), Izurieta era un general de división que ya sonaba para la Comandancia en Jefe del Ejército (CJE). Luego, Bachelet sería presidenta, en los mismos cuatro años en los que Izurieta estuvo a la cabeza de la institución y cuando habría cometido los delitos por los que se le investiga.

Complacer a la ex presidenta Bachelet

A la ex presidenta Bachelet, que optó por no asistir al funeral del exdictador, no le molestó el despliegue de Izurieta organizando el funeral. Sin embargo, sí la enojó el apasionado discurso en contra de la izquierda, que expuso uno de los nietos del ex senador vitalicio, quien era oficial de Ejército.

Según consideran en círculos militares, Izurieta tenía una excelente relación con Bachelet. Aunque hasta ese momento. Por ello, el CJE sancionó al nieto de Pinochet, en esa época capitán de Ejército, y lo dio de baja con el beneplácito de ella. 

Sin embargo, la simpatía de Bachelet por Izurieta se desplomó en marzo de 2010, cuando fue informada de que el excomandante en jefe, bajo su gobierno, había aceptado ser el subsecretario de Defensa del presidente Sebastián Piñera, en su primer gobierno. “Ella estaba muy molesta con él, y en algún momento se lo expresó”, dice un ex funcionario de entonces.

La sombra de Izurieta en el gobierno de Bachelet


El fantasma de Izurieta penó a la Mandataria también en su segundo gobierno. Poco antes de culminar su periodo, fue informada de un millonario desfalco en el Ejército, qué había detectado en 2016 la Contraloría, conocido como “el caso FAM”. Esta es otra de las aristas que la ministra Romy Rutherford investiga sobre el ex subsecretario de Piñera. 

En este caso fue denunciado la creación de una particular unidad militar, de la que no había registro oficial en ningún documento, que contrató a decenas de oficiales y suboficiales a honorarios, pero qué sólo recibían su sueldo, sin asistir ni prestar servicio en la institución. 

La denuncia la recibió entonces el ministro de Defensa, José Antonio Gómez (PR), quien abordó el tema largamente con Bachelet en La Moneda.

Los elogios al subsecretario de Defensa de Piñera 

En 2010, tras una reunión de alrededor de 40 minutos, el presidente Piñera confirmó la designación del ex comandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta Ferrer, como el nuevo subsecretario de Defensa. 

Ante el ministro de la cartera, Jaime Ravinet (ex DC), el mandatario destacó ante la prensa la “brillante y destacada trayectoria” del ex uniformado, quien, según dijo, comenzaba a ejercer la responsabilidad asignada como un valioso aporte.

Previo a 2010, no existía la Subsecretaría de Defensa, la cual fue creada para la primera presidencia Piñera, y el mismo Izurieta quien inauguró el cargo. 

Para Piñera, Izurieta también era un “hombre bueno”. Había elaborado, poco antes de dejar la comanda en jefe, un programa de entrenamiento para reservistas VIP. 

Entre los que hicieron el curso estaba el excanciller Alfredo Moreno y varios empresarios cercanos al Gobierno. Junto con asegurar que Izurieta “será un gran aporte a la función que deberá desempeñar”, Piñera recalcó: “No hay razón para prescindir de su experiencia”.  
 

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