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"Mi marido es del bando de los buenos", por Andrea Silva

Por fin lunes. Las tres hermanas nos juntamos a almorzar donde mi abuela. Llego apurada, ansiosa, me devoro una marraqueta con mantequilla. Dos minutos después llegan corriendo, para hacer cundir la hora de colación, la Pía y la Lore. Arrasan con el resto de las marraquetas. Mi abuela digna en la cabecera se sirve su primera copa de vino blanco.-¿Quién parte? dice la Lore.- ¡Yo! , gana la Pía.¡Paaaaaaartieron!

Por:  Andrea Silva

Por fin lunes. Las tres hermanas nos juntamos a almorzar donde mi abuela. Llego apurada, ansiosa, me devoro una marraqueta con mantequilla. Dos minutos después llegan corriendo, para hacer cundir la hora de colación, la Pía y la Lore. Arrasan con el resto de las marraquetas. Mi abuela digna en la cabecera se sirve su primera copa de vino blanco.

-¿Quién parte? dice la Lore.

– ¡Yo! , gana la Pía.

¡Paaaaaaartieron!

Pía: “Es un inútil, la culpa de todo la tiene mi suegra porque ella lo crió así, el gigante egoísta, incapaz de ver las necesidades de un otro. En la repartición de labores quedamos en que él iba a hacer las compras del mes, pero llega sin limpiapiso, porque no entiende de limpiapisos, llega sin detergente, porque no entiende de detergentes, ni de lavaloza, ni de papel higiénico, ni clorogel, ni pañito amarillo, ni pañito rosado. El sólo entiende de tocino, paté, chorizos y entrañas. ¡De qué me sirve la repartición de labores si al final todo lo tengo que hacer yo!”.

Lore: “Te entiendo, pero lo de Andrés es mucho peor, no lo comenten, pero….¡hace pipí sentado! Mata pasiones, raro, equivocado. La maniática de mi suegra convenció a todos sus hijos de que esa era la manera correcta porque así no hay gotas en la taza. ¿Por qué no les enseñó a achuntarle, mejor? Los mellizos quieren hacer sentados como su papá. Tengo pánico de que los descubran en el colegio, que les hagan bullying y que como están las cosas hoy, quizás los metan dentro del water, tiren la cadena y…..¡hay no quiero ni pensar, odio a Andrés!”.

Yo:  “Que fuerte, pero les juro que Pedro es el campeón. Le conseguí una hora con el hermano de mi jefe, un viejo experto en dolores de piernas y como él tiene ese desgarro hace meses… Entrando le digo “me imagino que te pusiste calzoncillos”. Pedro no usa ropa interior, dice que le molesta, que transpira y que le aprieta. Insólita mi suegra, como no lo educó respetando las normas básicas del vestir y la convivencia. ¡Por supuesto que se le había olvidado! Nos metimos a un baño y lo obligué a ponerse mis calzones, unos gualalas negros, suerte que no soy de colaless. No sé qué es más difícil de olvidar, la imagen de Pedro con mis calzones, o la imagen del doctor mirando la imagen de Pedro”.

Abuela: “En mis tiempos lo máximo que aspirábamos las mujeres era a encontrar un marido, que ojalá fuera del bando de los buenos. Nunca se me ocurrió que podría existir una repartición de labores que incluyera el supermercado o aspirar a que mi marido tuviera preocupación por las gotas de la taza del water, mucho menos que aceptara ponerse mis calzones por muy gualalas que fueran. Desahogense todo lo quieran pero nunca olviden que tuvieron suerte, se casaron con los del bando correcto. ¡Salud por ellos!”

Nos sirve las tres últimas copas de la botella de vino blanco y hacemos un brindis POR ELLOS, LOS BUENOS. 

Plop.

Andrea Silva es chilena, bilingüe, casada, con hijos, profesional sin pega estable, con ahorros, un poco católica, sobrepasada, sobreexigida, adicta a la sicóloga y al dulce. Con mañanas horrendas, pero con tardes lindas.

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