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El Dínamo

Sindicatos fantasmas, baja participación y poca transparencia: el estigma eterno de las elecciones CUT

Las listas que competirán para obtener algunos de los cargos de la Central coinciden en el diagnóstico: el organismo carece de la transparencia y democracia suficiente en sus comicios y en su gestión. Acusan que la Central es un "apéndice" de partidos políticos como el PC y el PS.


Nacional

11 de agosto, 2016

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Nueva presidenta de la CUT

Serán 6 listas las que se presentarán este 25 de agosto para las próximas elecciones de la Central Unitaria de Trabajadores. En estas se elegirán a 45 consejeros, quienes definen cuál será la nueva directiva que reemplazará a la actual que encabeza la militante comunista, Bárbara Figueroa.

Pero pese a que la salida de Arturo Martínez de la presidencia de la Central y la llegada de Figueroa a muchos les había dado esperanzas de renovación, miembros de las listas opositoras y ex miembros de la CUT muestran preocupación ante estos nuevos comicios: denuncian que las malas prácticas en las elecciones, el fantasma que arrastra la mutisindical desde la vuelta a la democracia, no se han acabado. Y estas tienen que ver con cuestionamientos al dudosamente democrático sistema de votación hasta problemas de transparencia en el padrón. Pero  también con una pregunta más profunda: ¿A quién representa la Central?

ARTURO MARTINEZ, A_UNO_016708

Elecciones no universales

Actualmente hay 520 mil trabajadores afiliados a la CUT, que representan a casi el 12% del 14% de trabajadores sindicalizados en el país. Estos pertenecen a 200 sindicatos, 32 federaciones, 25 confederaciones y 14 gremios. Sin embargo, en las elecciones no votan estos 520 mil trabajadores. Cada sindicato, gremio o federación que tiene sus cuotas pagadas al día, elige a sus directivos, y son estos los que emiten un voto en representación de sus bases. Y este voto pondera una cifra que es el resultado de la cantidad directivos que votan y el número de socios afiliados.

Este sistema no es del gusto de todos en la Central. Andrés Giordano, presidente del sindicato de Starbucks y miembro de una de las listas que competirá en las próximas elecciones de la CUT, asegura que este sistema no siempre toma en consideración a las bases. “De los 500 mil o 600 mil votos ponderados, ninguno tiene mucha incidencia. Porque esos 600 mil trabajadores que están en algún lado, quizás ni siquiera saben por quiénes votan sus dirigentes“.

CUT

“Sacar a las bases del juego es solo porque a un grupo político le incomoda manejarlo de otra forma. Es mejor manejarlo entre poquitos, en un padrón reducido de dirigentes sindicales, arreglarse entre ellos, entre partidos políticos y nadie le consulta a las bases a veces”, dice Giordano.

El tema ha sido planteado en diversos consejos y parece haber unanimidad, incluso en la directiva, de que el cambio a un sistema de sufragio universal es inminente y que es un paso que se debe dar. Aunque desde la CUT no quisieron referirse al tema de las elecciones antes de que su Colegio Electoral hubiese hecho una conferencia de prensa oficial, algunos directivos explicaron que existen problemas logísticos para hacer este cambio.

Entre ellos está la infraestructura que se necesitaría para recibir a votantes de todo el país; el dinero que implicaría esto, que según calculan podría elevarse a 60 millones de pesos; y el miedo a que suceda lo mismo que ocurre con los partidos políticos que iniciaron el refichaje: que llegue muy poca gente a votar.

Marcha del Dia del Trabajador

El argumento que da el Ejecutivo de la CUT para que no haya voto universal es que es ‘inaplicable’, que es ‘difícil’. Pero obviamente que es difícil porque requiere trabajo. Y eso es justamente lo que a la CUT le falta”, dice Carolina Espinoza, dirigente de la Confusam.

Los sindicatos fantasmas

El diagnóstico en la CUT es casi unánime: la elección indirecta se presta, voluntaria o involuntariamente, para irregularidades a la hora de las votaciones, Una de ellas es la aparición de “sindicatos fantasmas” meses antes de las elecciones.

Estos son sindicatos que no tienen ninguna actividad en el trabajo de la Central y que representan a alguna empresa desconocida, pero que en las vísperas de los comicios se inscriben, pagan una cuota millonaria y dicen tener miles de socios, por lo que sus votos ponderan más. Luego de las elecciones desaparecen y el cheque con el que pagaron la cuota a veces es protestado por no tener fondos. El valor de la cuota es del 0.08 porciento del ingreso mínimo por cada socio.

Marcha del Dia del Trabajador

“Los afiliados y los sindicatos que pagamos regularmente plata a la Central no sabemos quienes conformamos la Central, no conocemos la membresía, no conocemos la composición.  Y sabemos que hay sindicatos que nacen o que crecen solo para el proceso electoral. Que no pagan durante todo el período y que aparecen pagando cuotas por una cantidad de socios que no tienen”, explica Espinoza.

Por ejemplo, el desconocido Sindicato de Trabajadores Eventuales Las Camelias, de la comuna de Bulnes en la octava Región, inscribió a 12.500 socios en las elecciones de 2012. Casi tantos como el total de las empresas Líder y más que los 11.500 electores que tiene inscrita la comuna en el Servel. Su dirigente, Carlos Alberto Castro Rubilar fue candidato a concejal del PC en 2008. Este año, el mismo sindicato misteriosamente presentará solo cerca de mil socios. ¿Con once mil trabajadores menos, se tratará de uno de los despidos masivos más grandes y desconocidos de los últimos tiempos?

Marcha del Dia del Trabajador

Desde el interior de la CUT reconocen que muchas veces algunos “se pasan de listos“, pero que es difícil detectarlos a tiempo. De todas formas, aseguran que toman resguardos como comparar los documentos que presentan los sindicatos con los registros que existen en la Inspección del Trabajo y que se han puesto cada vez más exigentes. Aunque otros miembros contradicen esta verión.

Uno de los que supo como operaba el sistema es el ya renunciado dirigente y ex miembro del PC, Manuel Ahumada Lillo. “Nosotros denunciamos esas prácticas y estuvimos permanentemente en contra. Yo dejé de tener un cargo en la CUT cuando el PC resolvió que no debía seguir ahí por haber hecho denuncias. Y el proceso al final hizo que yo renunciara al partido”.

/Agencia Uno

El rol del PC y el PS

Actualmente, el consejo de la CUT está compuesto por 27 comunistas, 25 adherentes al PS Arturo Martínez, 4 DC, 2 socialistas que no adhieren a Martínez y 2 radicales. Mientas que la directiva la integran 7 comunistas, 6 simpatizantes del PS y dos DC. Como queda claro, la hegemonía del PC y el PS en la CUT es indesmentible. “La nueva CUT nace como el soporte sindical de las fuerzas políticas contrarias a la dictadura”, explica Manuel Ahumada Lillo. Pero actualmente el rol de la orgánica de los partidos políticos en la postura de la multisindical es controvertido.

Los más críticos acusan que las decisiones y las posturas tomadas por los dirigentes tienen más que ver con el programa partidario que con lo que piensan los trabajadores de base. Y que los partidos políticos negocian las cuotas de representación que tendrán en el organismo. “Yo milito en un partido político y eso no tiene nada de malo”, explica Fabián Caballero, del MIR, que integra una de las seis listas que competirán en las próximas elecciones del 25 de agosto.

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Pero agrega: “El tema es que aquí se confunden los intereses de los partidos con los intereses de los trabajadores, que es lo que ha hecho generalmente el PS y el PC. Ellos hacen creer que los intereses de su orgánica política son los que el país necesita. Y logran construir discursos para presentar esa situación”.

Carolina Espinosa dice: “Una organización sindical debe entender la diversidad de composición de sus trabajadores. Por lo tanto en ningún caso debe responder a ningún partido político. Acá uno puede ver cómo se han repartido el poder durante largo tiempo y uno podría hasta anticipar los resultados de las elecciones, porque los partidos se reparten esta instancia”.

/ AgenciaUno

Desde afuera, Manuel Ahumada Lillo hace un duro diagnóstico: “Hoy la CUT es un apéndice de los partidos que busca mantener o conservar su poder en la distribución de los recursos que el Estado entrega por capacitación y otras cosas”. De hecho durante 2015 la CUT recibió 111 millones de pesos del Ministerio de Desarrollo Social, cuyo titular es el comunista Marcos Barraza, a través del centro de estudios de la Central, la Fundación de Investigación y Estudios Laborales. Esto para cursos de formación y para elaborar programas sociales.

Las próximas elecciones

Este 25 de agosto participará una lista liderada por la militante del PC y actual presidenta, Bárbara Figueroa; otra del PS,  con Arturo Martínez al frente; También habrá una alternativa encabezada por el actual vicepresidente de la CUT, Nolberto Díaz, de la DC; el MIR competirá con su lista “Trabajadores al poder”, liderada por Fabián Caballero; Andrés Giordano, independiente, estará liderando la opción “A recuperar la CUT para las y los trabajadores”; y hay una sexta lista de ultra izquierda llamada “Alternativa Obrera”.

NOLBERTO

Entre los cambios para estos comicios está que los sindicatos deben presentar el listado completo de sus militantes de base con nombre completo, para intentar evitar así a los socios fantasmas y determinar la cantidad de socios por los que se está pagando; y se puso como fecha límite de pago el 30 de junio, para evitar así inscripciones de última hora. 

Pero hay quienes son escépticos a que realmente haya grandes cambios. Aunque declinó a referirse al tema con El Dínamo, el dirigente Cristián Cuevas, que renunció al consejo en 2014 y que sonaba fuerte para integrar la lista de Nolberto Díaz, declinó de participar en el proceso y según cercanos fue porque encuentra que aún no existen las condiciones de transparencia.

Carolina Espinoza de la Confusam, organismo que cuestionó duramente las condiciones pasadas, tampoco es muy optimista: “Participaremos en las elecciones sin ninguna garantía de transparencia. Sin haber conocido la membresía de la CUT tal cual como lo pedimos cuando inició su período la actual presidenta, que nos prometió entregarnos las cuentas de tesorería y la composición de la Central”, dice. “Pero seguimos porque creemos que podemos cambiar la CUT por dentro. Aunque ese argumento se nos está ya agotando”.

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