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Unión Rebelde: el grupo inspirado en el MIR que domina a la ACES

El grupo, que se autodefine como una “organización nacional política-estudiantil”, ha tenido a varios de los voceros secundarios dentro de sus líneas, incluyendo a Lorenza Soto, Diego Arraño, Amanda Luna Cea, Eloísa González y Víctor Chanfreau.

Por María Gabriela Salinas , 14 de Enero de 2020

La Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES) se ha convertido en tema de conversación durante los últimos días. El boicot a la Prueba de Selección Universitaria liderada por el dirigente Víctor Chanfreau ha vuelto a poner a la agrupación en el centro de la contingencia. Pero hay un grupo que, detrás de la ACES, ha pasado más inadvertido, pero que tiene fuertes vínculos con los secundarios: Unión Rebelde.

Nacida en 2014 como Juventud Rebelde, este grupo se formó en homenaje a la “Juventud Rebelde Miguel Enríquez” del MIR, y si bien la ACES en sus estatutos defiende su autonomía, Unión Rebelde, nombre del grupo desde 2017 y que se autodefine como una “organización nacional política-estudiantil”, ha tenido a varios de los voceros secundarios dentro de sus líneas, incluyendo a Lorenza Soto, Diego Arraño, Amanda Luna Cea, Eloísa González y el mismo Chanfreau.

Además de tener varios de los voceros de la ACES entre sus miembros, desde su fundación Unión Rebelde ha tenido contacto con el grupo secundario.

En diciembre de 2015, Gabriel Iturra, ex vocero de la ACES y en ese entonces vocero Confech por la Federación de Estudiantes de la Universidad Central, contó a la revista Punto Final que Juventud Rebelde era “una organización revolucionaria de nuevo tipo, para disputar la conducción y vocería del movimiento estudiantil universitario”.

Según Iturra, si bien la ACES es una asamblea de estudiantes y la entonces Juventud Rebelde una “organización política”, existía “un vínculo emocional estrecho, porque los de JR también fuimos de la ACES y esperamos trabajar en conjunto con ellos”.

Ya a principios de 2016, lo que se convertiría en Unión Rebelde destacaba su presencia en el centro de estudiantes del Liceo Lastarria con una organización “rojinegra” llamada Ofensiva Secundaria, misma fuerza que triunfó en el centro de estudiantes del Internado Nacional Barros Arana.

Vínculos con el MIR

Nacida en Santiago, la organización se expandió a Valparaíso, La Serena y Temuco, y -según Iturra- la labor “sigue siendo la misma que tenía el MIR en su tiempo”, aunque con ciertos cambios en el contexto de Chile de la época.

“La imagen de una izquierda revolucionaria violenta debe desaparecer si queremos sacarnos el mote de ‘ultras’. Porque nosotros no somos la ultraizquierda, sino la izquierda revolucionaria (…) Recogemos los principios del MIR y de otras organizaciones, pero también entendemos que su estética, maneras de plantearse y formas de organización están desfasadas; porque el perfil de los jóvenes cambió, aunque persiste el objetivo trascendente de organizar a la juventud que está en rebeldía”, expresó.

Sin embargo, la postura de la que se convertiría en Unión Rebelde postuló duras críticas a la conducción del país. Según una publicación de 2017 en Facebook de la entonces Juventud Rebelde, luego de la dictadura “que a sangre y fuego maniatara cualquier intento de proyecto popular en Chile, se instauró el neoliberalismo, modelo económico que privatizó los derechos (…) y enajenó al pueblo en su lucha por la libertad”.

En esa línea, la hoy Unión Rebelde sigue con su expectativa de seguir con el legado del MIR: el pasado agosto, con motivo de la conmemoración de los 54 años de la fundación del MIR, la facción de Unión Rebelde de la Región Metropolitana realizó una jornada “cultural y política para conmemorar el proyecto revolucionario en Chile”, llamando a continuar con el camino del grupo armado de izquierda.