COVID-19: oportunidades para la transformación digital de la educación

Cuando las plataformas de gestión de aprendizaje son usadas en todo su potencial, los estudiantes realizan sus evaluaciones y obtienen la retroalimentación que necesitan a través de ellas. El trabajo del profesor se facilita, y puede enfocar sus esfuerzos en apoyar a quienes más lo requieren.

Por Pablo Schwarzenberg Ingeniero civil informático › Actualizado: 21:02 hrs
Apoyar el desarrollo a nivel país de iniciativas destinadas a aprovechar este potencial, contribuiría al avance en el proceso de transformación digital de la educación (Agencia UNO/Archivo).
Apoyar el desarrollo a nivel país de iniciativas destinadas a aprovechar este potencial, contribuiría al avance en el proceso de transformación digital de la educación (Agencia UNO/Archivo).
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En el último tiempo, el debate en educación se ha centrado en la vuelta a las clases presenciales, y no tanto en aprovechar la oportunidad que presenta la pandemia para transformar la educación en los niveles con menor adopción de la tecnología.

Cuando las plataformas de gestión de aprendizaje son usadas en todo su potencial, los estudiantes realizan sus evaluaciones y obtienen la retroalimentación oportuna que necesitan a través de ellas. El trabajo del profesor se facilita, y puede enfocar sus esfuerzos en apoyar a quienes más lo requieren. Sin embargo, el desigual acceso a internet a lo largo del país es una barrera para la adopción masiva de estas plataformas.

Una posible solución es la distribución asíncrona de contenido, que permitiría que el material y la actividad del estudiante se sincronicen a intervalos, enviando también los resultados del estudiante para su procesamiento en el colegio. Combinando lo anterior con mensajes de texto o canales de voz tradicionales para la interacción, se puede mantener la mayor parte de los beneficios del uso de una plataforma online.

Según el informe “Impacto del COVID-19 en los resultados de aprendizaje y la escolaridad en Chile” del Mineduc, la cobertura de la provisión de educación a distancia alcanzó a un 40% de los estudiantes, y aunque en promedio el 87% de ellos declara contar con algún dispositivo para participar de clases online, su capacidad de aprender en forma autónoma podría variar entre un 85% y un 34% dependiendo del tiempo que se mantengan cerradas las escuelas, pues la falta de un vínculo efectivo con los profesores y sus pares afecta su motivación y participación.

Para resolver este problema podemos aprender de contextos que han mostrado ser muy efectivos para fomentar la participación online de las y los jóvenes: los juegos en línea. Es innegable el atractivo que los videojuegos tienen en jóvenes y adultos de todas las edades, por lo que han sido extensivamente estudiados y aplicados en diversos contextos educativos.

Múltiples estudios han mostrado que las oportunidades de interacción social, la pertenencia a un grupo, los desafíos ajustados a las habilidades de los jugadores, y la satisfacción que surge de lograr objetivos desafiantes colaborativamente, y en ocasiones compitiendo contra otros equipos, son factores que contribuyen a que las y los jóvenes se motiven y se organicen para participar de estos juegos, y que han hecho a juegos online tales como Fortnite, tan exitosos.

De igual manera, el gran volumen de datos generados por las plataformas en línea, también representa una oportunidad para la transformación digital en el sector educativo.

Así como la Ciencia de Datos en el contexto empresarial ha permitido la evolución inteligente de los productos y servicios, la inteligencia computacional se puede poner al servicio de lograr un mejor aprendizaje de los estudiantes, y buscar formas de apoyarlos de acuerdo con sus necesidades únicas, permitiendo amplificar el efecto del apoyo del profesor para que pueda entregar a cada estudiante lo que requiere para progresar.

Apoyar el desarrollo a nivel país de iniciativas destinadas a aprovechar este potencial, contribuiría al avance en el proceso de transformación digital de la educación, generando nuevas vías para que todos tengan acceso a oportunidades de aprendizaje significativo, lo que beneficiaría a toda la sociedad.