Provincia de Arauco, tierra de nadie

La provincia de Arauco, en donde han sucedido múltiples atentados en los últimos años, es una zona en donde no viven los grandes grupos económicos, ni políticos de influencia, es una zona en donde el promedio de escolaridad es de 8,4 años. En otras palabras, una zona de pobres y, debido a ello, han sido olvidados por los diferentes Gobiernos.

Compartir

Señor director:

Durante los últimos años hemos visto que los atentados terroristas en la provincia de Arauco han ido en una escalada que no parece tener fin, en lo personal los sucesos los he visto de cerca por ser oriundo de la zona. Las vidas que se han perdido debido a este conflicto han sido muchas, para los radicalizados, para Carabineros y también para los civiles.

El año pasado debido a atentados, falleció un camionero, Juan Barrios, también un civil, un joven de 21 años que era el sustento de su familia, Moisés Villaroel; en el primer caso, por ser parte de un rubro con una relevancia fundamental para el funcionamiento del país, se logró obtener una ley para intentar proteger a los camioneros frente a futuros atentados; con el segundo, en cambio, por ser obrero, que no tiene contactos políticos, su asesinato sólo causó revuelo en la comuna donde sucedió, Cañete, ningún diputado ni senador del distrito dijo algo por el asesinato de aquel joven. Sin embargo, cuando en febrero del presente año ocurrió un atentado en Lautaro, muchas autoridades políticas con inusual entusiasmo exigieron un Estado de Sitio en la macrozona sur, debido a que el domicilio siniestrado era de Carolina García, quien posee familiares en política . ¿A qué quiero llegar con la narración de estos hechos? Cuando en las zonas en conflicto sucede algún acontecimiento de violencia, a la élite política sólo le importa cuando es alguien de su círculo o hay algún interés de ellos que se ve afectado por la violencia.

La provincia de Arauco, en donde han sucedido múltiples atentados en los últimos años y meses, es una zona en donde no viven los grandes grupos económicos, ni políticos de influencia, es una zona en donde el promedio de escolaridad es de 8,4 años. En otras palabras, una zona de pobres y, debido a ello, han sido olvidados por los diferentes Gobiernos anteriores y seguirá siendo ignorada por este y también por los futuros Gobiernos, ya que si se sigue con la misma línea de accionar que ha tenido el Estado frente al conflicto, la violencia sólo seguirá escalando, podrá decretarse Estado de Sitio, pero ¿de qué servirá? De nada, porque en la provincia de Arauco, como se menciona en un reportaje de Biobío sobre la zona; “Acá el Estado de Derecho no existe” (Biobío Chile, 2020), porque la provincia de Arauco se ha vuelto tierra de nadie.

La línea en la cual deberían actuar los Gobiernos, si realmente quisieran empezar a darle solución al conflicto, es devolver los territorios en disputa, como se realizó en la comunidad mapuche de Temulemu en la comuna de Traiguén en el 2012, en donde se estaba en constante conflicto con la Forestal Mininco, y sucedieron hechos de violencia durante 15 años, para que se les reconociera la demanda y se les devolviera la tierra. Luego de que se les devolviera lo demandado, los atentados en la zona se redujeron a cero. Aquella debería ser la forma en que debería actuar el Gobierno, devolver la tierra, si lo que desea es cuidar a los chilenos/as de la zona y de paso también cuidar la democracia.

Felipe Mora

Estudiante de Enfermería de la PUC y consejero territorial de dicha carrera