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El Dínamo

Ernesto Tironi, sostenedor de colegios: “Esto del fin al lucro va a desaparecer cuando haya otros temas más urgentes”

El economista, dueño de dos colegios subvencionados en sectores vulnerables, dice que el ministro Eyzaguirre está mal asesorado y que su tono poco contribuye a mejorar el debate por la reforma. También asegura que la utilización política de la educación tampoco ayuda a mejorar su calidad.


País

11 de julio, 2014

Autor:

ernesto tironi2

Ernesto Tironi (67) entró al negocio de la educación hace 15 años, cuando se convirtió en sostenedor del Colegio Pedro Apóstol de la Población San Gerónimo de Puente Alto. Hoy es también sostenedor de otro establecimiento en Quilicura, ambos son particular subvencionados y tienen un copago que bordea los 16 mil pesos. El economista y empresario, hermano del conocido sociólogo Eugenio Tironi, es uno de los duros críticos de la reforma educacional que impulsa el gobierno de Michelle Bachelet. También dice que es parte de los incumbentes de la reforma que no han sido escuchados. Por eso ha escrito cartas abiertas al ministros de Educación, Nicolás Eyzaguirre, exponiendo sus reparos al proyecto que impulsa. 

Tironi asegura que la reforma parte de un diagnóstico equivocado, al señalar que los principales problemas de la educación escolar son de tipo institucional: quiénes son propietarios de las escuelas, cómo seleccionan a los alumnos, cómo pagan los apoderados. Dice que por su experiencia sabe que la única forma de mejorar la educación es aumentando en rendimiento dentro de la sala de clases. “Chile está progresando en materia más rápido que todos los países de América Latina. No se están aumentando las brechas, se están disminuyendo las brechas de aprendizaje gracias a reformas que la propia presidenta Bachelet había introducido”, dice en esta entrevista a El Dínamo.

Como sostenedor, Tironi lamenta el tono hostil que ha utilizado el ministro Nicolás Eyzaguirre. Dice que desde el día uno la reforma debió ser consensuada con todos los actores del sistema, sin embargo, sostenedores y apoderados han sido descalificados y no han tenido participación en un cambios que a todos les afecta.

¿En definitiva el problema para usted no está en la selección, el lucro y el copago?

Exactamente.

¿Está a favor del lucro?

No, eso no significa que esté a favor del lucro. Tengo la opinión de que ese es un debate de carácter ideológico, un tipo de debate que pasan en las sociedades. En la época medieval hubo un debate parecido sobre la usura y cuándo un préstamo era o no usura. ¡Se asesinaron personas acusadas por ser usureras! Estos son debates de otra naturaleza. En este caso, como el tema de la educación preocupa mucho a la población, se ha usado como un argumento para obligar a cambiar cosas.

Pero el tema está en la agenda y acabar con el lucro es parte del corazón de la reforma…

Entre alguna gente… entre los periodistas que suelen hablar mucho de esto.

Y en el gobierno….

El gobierno lo toma de atrás. Pero yo creo que no han reflexionado suficiente sobre esto. Y la gente ya ha empezado a reflexionar. Mientras no se ven las consecuencias de intentar cambiar esto, y de los malos métodos que ha propuesto el gobierno para hacerlo,  se producen estos fenómenos. Si por lucro entendemos que hay un servicio que no  entrega lo que se promete y además se cobra en exceso con enormes utilidades eso hay que terminarlo. Y en ese sentido yo estoy en contra del lucro, pero sí creo que hay métodos mejores para hacerlo que lo que propone este proyecto: como hacer una revisión de que se cobren precios justos.

¿Cree que el gobierno estaría dispuesto a abandonar esa bandera de lucha pese a lo instalada que está en el discurso y en la calle?

¿Qué significa que lo instaló? En la Edad Media el tema de usura estaba instalado y ¡después eso desapareció, pues! Esto del fin al lucro va a desaparecer sólo cuando haya otros temas más urgentes. Así ha pasado con muchos otros temas que en un momento parecen sagrados. Por ejemplo, el tema de la renta atribuida y el FUT eran sagrados hasta hace dos semanas. Y después no fueron sagrados.

Usted ha propuesto establecer una tasa máxima de rentabilidad para los sostenedores, ¿en qué consiste eso?

Sí, es una forma de ponerle fin al lucro. Consiste en que una sociedad educacional propiamente tal pudiera no tener una rentabilidad superior a una tasa que se fije como máxima. Parecido  a la tasa que se fija en la estipulación de los precios de las empresas de agua potable, que son industrias que están reguladas en sus precios.

¿Los colegios de usted lucran?

Nosotros consideramos que no lucramos. Tenemos una tasa de retorno por el capital que hemos invertido pero yo considero que nosotros no lucramos porque, por ejemplo, nunca hemos retirado utilidades de la sociedad educativa. Si somos propietario de un bien raíz. Y por ese bien raíz cobramos un arriendo que es de precio de mercado, lo que costaría a cualquier otro arrendarlo a una entidad. Eso es una forma legítima, normal, sana y justa de administrar esto.

¿Cuál es el nivel de copago de sus colegios? ¿Le preocupa el impacto que tendrá el fin de ese sistema?

Varía. En Puente Alto es de 16 mil pesos en la educación media y 14 mil en la educación básica. Pero el porcentaje de estudiantes que paga esto es cada vez menor porque más del 60% de nuestros estudiantes usa la subvención preferencial, por lo tanto, los apoderados -que son de familias vulnerables- no pagan. Y tienen acceso a un colegio que es mucho mejor. Es la forma que considera la ley que puso fin a la LOCE , un método para mejorar la calidad de la educación que estaban recibiendo las familias más pobres. Así que este copago es relativamente bajo y afecta a una parte pequeña de la familia. Me parece muy natural que el copago se pudiera reemplazar por un pago por parte del Estado, que se pudiera ir haciendo gradualmente.

¿El  fin del copago no es el punto de la reforma que lo inquieta, entonces?

Ciertamente no es el tema principal. Tampoco lo es el fin de la selección. El tema más importante es el instrumento que se está proponiendo para eliminar el lucro.

¿Cree que el gobierno erró sus prioridades y que debió enfocarse en la educación pública?

No hay ninguna duda. Cuando le digo que el problema es lo que pasa dentro de la sala de clases, donde hay más dificultades para que se hagan clases de buena calidad es en las escuelas públicas. Y eso, en parte,  se ha producido porque en las escuelas municipales hay profesores que son de mayor edad, por lo tanto, el énfasis debería ponerse en planes de jubilación de profesores de mayor edad. Reemplazar esos profesores por otros mejor formados y más jóvenes que tengan más motivación y que atraigan a los estudiantes. Yo, por ejemplo- a pesar de ser una persona que tiene un colegio- soy partidario que tengamos un sector municipal mucho más fuerte. Eso sería un medio para mejorar la calidad de todo, porque para tener un país pluralista y con diversidad , debe existir un sector que se eduque en lo municipal y que tenga una educación de calidad.

El gobierno es criticado por no haber escuchado a todos los sectores antes de hacer su reforma, ¿usted como sostenedor ha tenido oportunidad de hacer sus planteamiento al gobierno?

No he sido invitado formalmente  a ninguna reunión, pero no lo espero. Efectivamente al principio, cuando este proyecto se preparó, no hubo ninguna consulta a nadie ¡menos a los sostenedores! Parte de los defectos  de este proyecto es que fue elaborado por asesores poco afortunados que escogió el ministro en su momento. Es bien parecido a lo que pasó con la reforma tributaria,  donde después se empezó a entender y surgieron las críticas porque realmente es un proyecto mal elaborado. Su corazón, su estructura está mal diseñado. No lo digo sólo yo: lo ha dicho el senador Carlos Montes, que no puede ser más partidario de este gobierno y de esta política.

El senador Montes ha dicho que sostenedores y apoderados tienen miedo de esta reforma

¡Absolutamente! Con Carlos Montes hemos tenido conversaciones sobre estos temas por años de años. Ambos nos hemos preocupado de la educación. Él a su manera, yo a la mía. El senador Montes no se equivoca nada, no solamente cuando habla de miedo, sino que este proyecto está mal elaborado, que está poniendo énfasis en temas inadecuados .

“Una reforma no se puede llevar a cabo sobre la base de la descalificación”

¿Cuando dice “los asesores se han equivocado” se refiere a la gente de Revolución Democrática que hoy está en el Mineduc?

No sé, supongo que ellos serán. Son personas que tienen muy poca -o ninguna- experiencia práctica en la sala de clases o con administrar establecimientos educacionales. No tienen ninguna trayectoria. Las personas como el ex ministro José Joaquín Brunner no han sido tampoco escuchadas a pesar de que vienen estudiando esto por años. El ministro no solamente ha equivocado  lo que es más relevante en esto, sino que ha tratado muy despectivamente a quienes han sido críticos y han operado y participan en el sistema, como los propios apoderados. Los ha tratado como a unos ignorantes que han escogido los colegios porque tienen nombres en inglés o el ejemplo de los patines.

Pero eso es parte también del estilo personal del ministro Eyzaguirre

Pero revela el estilo con que se busca llevar a cabo la reforma. Eso es muy negativo para el país. Una reforma educacional no se puede llevar a cabo sobre la base de la descalificación. Una reforma de esta magnitud sólo puede tener un final feliz si se hace sobre la base de consenso, acuerdo y entendimiento. Eso sería propiamente educativo.

Esta semana se firmó el protocolo de acuerdo por la reforma tributaria, ¿cree que eso abre una ventana para alcanzar un consenso en torno a la reforma educacional?

Abre una ventana, pero se requiere mucho más cambio en el enfoque, en la disposición y en la actitud de las personas que están impulsando este proyecto. No lo digo yo, es lo que dicen también partidarios del gobierno.

Fin de la selección

En sus mensajes al gobierno a través de cartas a los diarios ha dicho que no cree en los efectos del fin de la selección, ¿por qué?

Esperar que porque se pone fin a la selección va a mejorar el nivel promedio de la calidad de la educación no tiene ningún fundamente  o se tiene expectativas exageradas en que eso vaya a cambiar.

Parte del argumento es que hay colegios sobresalientes porque evitan a alumnos de más bajo rendimiento

Entiendo que el argumento es que los colegios de menor nivel van a perder en la medida que los mejores alumnos de esos establecimientos se van a colegios de excelencia. Entonces van a quedar los más malos. En otras palabras, dicen que los que están educando a los alumnos desventajados son los buenos alumnos. Esa es una forma pobre de mirar. Primero que nada desvaloriza el trabajo de los profesores, porque ellos debieran ser más importantes para mejorar el trabajo de los alumnos. Existe un cierto efecto par, es verdad, pero se exagera su efecto. Y debiera ser reemplazado por mejores profesores. También dicen  que muchos colegios mejoran su desempeño seleccionando alumnos, que se admiten solo a los mejores alumnos para así elevar el nivel.

¿Acaso no es así?

¡No es así! No es así por dos motivos: primero porque se ha dicho que sobran colegios y faltan alumnos. Si es así, uno no va a estar seleccionando. Se admiten a todos aquellos que sean mínimamente posibles de educar. Se exagera en ese aspecto. Y después de la LOCE se hizo  más atractivo matricular a alumnos de familias más pobres porque ellos traían una marraqueta: la subvención adicional. Y el sentido de eso era que los mejores colegios no los rechazaran. ¡Esta es una buena política que debiéramos estar usando hoy en día para mejorar la calidad y no desacreditando la forma como se ha estado haciendo hasta ahora!

“Hay una utilización política de la educación…”

¿No cree que hay abuso entre los sostenedores?

Por supuesto que hay abuso. ¡Pero abuso hay en todas partes! Hay abuso entre los sostenedores, entre los pagados y también los municipales. En los municipales hay abuso de otra naturaleza. Así como hay un lucro que no es compatible con la calidad, también hay una utilización política de la educación que tampoco  no es compatible con la calidad. Y todos sabemos que se produce habitualmente en los municipios. La pregunta es cómo corregimos esto. Y la forma es con un ministerio más activo, con una superintendencia de Educación que funcione, con una Agencia de la Calidad que supervise. ¡Eso es lo que hay que reforzar, más que estas otras medidas que está tomando el gobierno!

¿No cree que ha habido una campaña del terror de parte de quienes no están de acuerdo con la reforma? Se dice que hay colegios que se van a cerrar, que otros subvencionados van a ser pagados desde ahora

Sí, pero usted sabe que hay un viejo dicho que dice: “palabras sacan palabras”. Cuando se han usado expresiones y el proyecto que se presenta es tan agresivo, tan extremo. Y se usan palabras tan destempladas para promoverlo, como el tema de los patines, que los apoderados son arribistas, eso naturalmente a la gente la atemoriza. Advierten que acá viene una lucha ideológica en este tema, entonces se producen estas reacciones. Habría sido distinto con una conversación abierta y con disposición a escuchar.

¿Usted personalmente ha evaluado cerrar sus colegios?

Ciertamente no estaría dispuesto a transformarme en un empleado público. Yo he constituido estos colegios y trabajo en ellos porque quiero tener la autonomía para poder explorar vías nuevas para mejorar la calidad de la educación. Y no estaría dispuesto a mantener el colegio para trabajar como un empleado en lo que me diga un empleado de turno del Mineduc.

¿En qué se traduce eso? ¿En hacer un giro a lo privado o al cierre?

Podría ser privado, pero no creo que pudiera ser por el grado de vulnerabilidad que tienen las personas de nuestros colegios. Por lo tanto, yo , por lo menos, no estaría dispuesto a seguir trabajando.

¿Vendería?

Por ejemplo, pero no creo que nadie esté dispuesto a comprarlo. Lo más probable es que… no, no se qué va a pasar…

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