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Johnny Herrera y la muerte de su madre por coronavirus: “La pena es que no podía abrazarla”

El arquero de Everton entregó detalles de la partida de Gladys Muñoz, quien falleció en Temuco por complicaciones de la COVID-19. “Se me vino el cielo encima”, señaló.

Por , 7 de Abril de 2020

El arquero de Everton Johnny Herrera relató los duros momentos que vivió con la muerte de su madre, Gladys Muñoz, quien falleció la semana pasada debido a complicaciones de salud por el coronavirus.

El ex golero de Universidad de Chile y de la selección chilena reveló en una entrevista a Las Últimas Noticias que se encontraba en Viña del Mar cuando recibió mensajes desde sus familiares en Angol, en donde le contaban que la mujer de 78 años se encontraba grave en la Clínica Alemana de Temuco.

“Antes de salir de mi departamento (Viña del Mar), el doctor me dijo que eran escasas las posibilidades que pudiera sobrevivir”, expresó el ídolo azul.

En la misma línea, agregó que “se me vino el cielo encima. Trataba de mantener la calma durante el viaje (a Temuco), pero mi gran temor era no poder despedirme”.

Herrera también habló del complicado protocolo que significó que su madre tuviera coronavirus. “Es duro que te digan entra a despedirte. Entré, era el único autorizado a hacerlo, con todos los resguardos. Doble delantal, doble mascarilla, antiparras, de todo. La pena es que no podía abrazarla, pero conversamos como dos horas. Ahí le decía que tenía que recuperarse porque Brunito (su hijo) lo único que quería era estar con la ‘Buela Laly'”, afirmó.

“Es cierto que no pude abrazarla, pero pude compartir con ella hasta el final. Por eso estoy agradecido del doctor y del personal de la clínica. Cuando pase todo esto espero hacerle una ceremonia bonita en la iglesia de Angol y darle una despedida a la altura, como se lo merece la ‘Laly'”, añadió.

Tras esto el futbolista hizo un llamado ante la propagación de la COVID-19 en el país, pidiendo que “ojalá entiendan que hay que quedarse en la casa. Uno no dimensiona lo que está pasando hasta que le toca vivirlo en carne propia y te meten en una clínica”.