Cerca de 60 mil personas se congregaron en el Estadio Nacional para disfrutar del primero de tres conciertos que Karol G dará en nuestro país.
La Bichota hizo disfrutar a sus fanáticos al ritmo de TQG, Mi cama, El barco, Por si volvemos, Tusa y Amargura.
La tónica de la noche fue sin duda esa interacción y química entre Karol G y su público, haciendo gala de la cercanía que siempre ha mantenido con sus fans, quienes respondían con gritos y pancartas dedicados a ella.
Uno de los momentos más emocionantes de la noche ocurrió cuando la colombiana subió al escenario a un pequeño fan llamado Facundo, con quien cantó Gucci y los paños y Mamiii, generando el aplauso de las miles de personas que incluso corearon su nombre.
El show de la Bichota, que duró casi tres horas, estuvo marcado por un colorido espectáculo y una emocionada Karol G.
La antesala del show, estuvo a cargo de la chilena Denise Rosenthal quien junto a su equipo de bailarines dio el vamos a la jornada, provocando el primer estallido del público, el que recibió a la intérprete de Cambio de piel con toda la energía desplegada.
“Creo que me he preparado toda la vida para un momento como este. He trabajado desde los 15 años para estar acá. Me he sentido cómoda cantando mis canciones. Estoy muy contenta”, señaló Denise tras bajar del escenario.
La directora nacional, Jessica Flores, solicitó retirar a la escritora francesa de una publicación de octubre, aunque la institución aclaró que sus libros seguirán disponibles en la Biblioteca de las Mujeres.
El secretario de Estado apuntó que el margen fiscal para el próximo año debería ser del 1%, el cual está calculado sobre lo ejecutado este 2026 y no en la última Ley de Presupuesto del gobierno de Gabriel Boric.
Andrea Monsalve presentó un título falso para desempeñarse en el área de comunicaciones del municipio y recibió remuneraciones entre 2016 y 2020 pese a permanecer con licencia médica.
A la par de la gestión del mandatario, los senadores Squella y Longton acordaron siete materias para reformular el proyecto que sería sometido a una mesa técnica con la oposición.
La autoridad permaneció suspendida de sus funciones durante meses, pero continuó recibiendo su remuneración mientras avanzaba el sumario administrativo.
Si una democracia es examinada, con mayor razón deben serlo las dictaduras. De lo contrario, los derechos humanos dejan de ser universales y pasan a depender de mayorías políticas. Por eso, cuando el sesgo deja de ser una excepción para convertirse en parte de la arquitectura de una organización, el problema ya no es solamente la imparcialidad respecto de una resolución determinada, sino la credibilidad de toda la institución: la ONU.