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Cómo cambia el lenguaje: reputado lingüista inglés augura punto final al uso del punto

El signo que se usa para finalizar las oraciones data de la Edad Media. Ahora, con la tecnología y las nuevas formas de comunicación también está sujeto a transformaciones.

“En un mensaje instantáneo, es bastante obvio que una oración ha terminado, y nadie necesita un punto”, dijo el lingüista inglés David Crystal, quien ha escrito más de cien libros acerca del lenguaje. “¿Así que para qué utilizarlo?”, se preguntó.

El experto explicó en The New York Times que “la omisión evidente del punto en los mensajes de texto y en los mensajes instantáneos en las redes sociales es producto de las oraciones breves y libres de puntuación que los millennials prefieren, una tendencia alimentada por el estilo espontáneo de Facebook, WhatsApp y Twitter”. 

Con todo, el catedrático honorífico de lingüística de la Universidad de Bangor, indicó que el punto se está usando cada vez más como un arma de ironía o incluso expresión de molestia. “El punto tiene una carga emocional y cada vez ha convertido en una suerte de emoticono”, dijo Crystal.

Un ejemplo: “Si el amor de tu vida acaba de cancelar la cita para que la encendiste las velas y preparaste una cena casera de seis tiempos, lo mejor que puedes hacer es incluir un punto cuando respondas ‘Está bien.’ para demostrar tu molestia. ‘Está bien’ o ‘¡Bien!’  por otro lado, podrían denotar conformidad”, dijo el periodista Dan Bilefsky.

La llegada de Internet promovió a los usuarios subvertir la lingüística y a romper las reglas. Las redes sociales, en esa línea, intensifican esa sensación de libertad, según explicaron los expertos.

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