El cuarto golpe a Chile

Estaremos peor con un cuarto retiro, totalmente innecesario no solo por el IFE actualizado sino porque las condiciones laborales prácticamente se normalizaron. Y si no lo hicieron, es precisamente a causa de los tres retiros anteriores y este IFE.

Por Tomás Szasz › Actualizado: 00:17 hrs
Esto inevitablemente causará el aumento de todos los precios, cosa que ocurre sin excepción cuando la demanda supera a la oferta, o cuando hay una estampida de derrochar más dinero que lo normal. AGENCIA UNO/ARCHIVO
Esto inevitablemente causará el aumento de todos los precios, cosa que ocurre sin excepción cuando la demanda supera a la oferta, o cuando hay una estampida de derrochar más dinero que lo normal. AGENCIA UNO/ARCHIVO
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El cuarto retiro de pensiones que el Parlamento deberá aceptar o rechazar esta semana, si procede, significaría un aumento fuerte de la inflación, que ya excedió los pronósticos más pesimistas con los tres retiros consumados. Hay hasta 10 millones de cotizantes que, en caso de todos decidir a sacar el máximo permitido, que en promedio son como $ 1.350.000, de un día a otro aparecerían algo así como 17 mil millones de dólares en la calle en busca de comprar algo: propiedad, vehículo, vestimenta, electrodomésticos o gastarlos simplemente en comida, diversión o recreo. ¡Viva la fiesta!

Más de la mitad de la población podrían estar tirando plata al borde, causando una demanda exagerada en un mercado que ya sufre por la falta de productos, tanto a consecuencia de la pandemia mundial como por el efecto de los tres anteriores retiros. Esto es evidente e inevitablemente causará el aumento de todos los precios, cosa que ocurre sin excepción cuando la demanda supera a la oferta, o cuando hay una estampida de derrochar más dinero que lo normal. Y todas/os gastarán o querrán gastar inmediatamente lo retirado, por el temor de que si no compran hoy, mañana todo será más caro o simplemente faltará.

Hay dos cosas incomprensibles en el Chile de hoy: una, que la totalidad de legisladores, elegidas/os por sus votantes con la esperanza que mejorarán sus condiciones de vida, que pelearán por su felicidad, que crearán leyes y condiciones para lograr lo que las/los votantes desean, conocen perfectamente las consecuencias que describí y que para ellos está claro el daño que sufrirá la economía y más que nadie, los más pobres, si deciden por el cuarto retiro. Y, si a pesar de ese conocimiento lo hacen porque o piensan solo en su reelección, o siguen las directrices de sus partidos. Pero en la realidad cometen un pecado, un crimen contra precisamente la personas que depositaron su confianza en ellas/os. Dos, que la gente o no comprende que además de crear una mayor inflación con el retiro sufrirá también las consecuencias en el momento de pensionarse, o le interesa un rábano o, lo que es peor, confían en que el Estado se hará cargo de que en su vejez no les falte nada.

Craso error. La crisis mundial, los efectos del 18/09, la pandemia y su costo retrasó la economía chilena, y ¿cuándo no? La de los más vulnerables, con varios años. En vez de corregir y seguir una senda de desarrollo estamos, según dice el dicho, como cuando vinimos de España. Y estaremos peor con un cuarto retiro, totalmente innecesario no solo por el IFE actualizado sino por la situación, las condiciones laborales prácticamente se normalizaron. Y si no lo hicieron, es precisamente a causa de los tres retiros anteriores y este IFE, porque demasiada gente cree poder vivir sin trabajar hasta que se le agote el dinero y/o la ayuda estatal.

Chile ya está demasiado endeudado. Ya pidió demasiada plata prestada para poder financiar las consecuencias de la crisis, el enfrentamiento – exitoso por cierto – del COVID y el arreglo de los tremendos daños causados por el “estallido”. Estos hechos además multiplicaron la criminalidad, lo que no solo afecta más que nunca nuestra seguridad y vida normal, sino que agregan un extra a todo lo que debe financiar la ya sobre-estrujada caja. Y cada mala decisión aumenta la desconfianza mundial hacia Chile. Con su crecimiento también aumentan los intereses, baja la posibilidad de conseguir más, se retiran los inversores y aumenta la desocupación. Y si la gente no lo entiende o no le interesa, acaso, ¿no es la obligación de las y los legisladores hacer lo correcto? ¿No postularon sino para defender los intereses de sus votantes? ¿En qué pensaron cada vez que profirieron el grito “Viva Chile Mierda!”? El cuarto retiro será una traición al país, no patriotismo.