Aprobar la megarreforma por un voto. Ese es el escenario —en el mejor de los casos— que maneja el Gobierno en el Senado a poco más de una semana de que comience el debate legislativo del proyecto de Reconstrucción Nacional.
Y es que el Ejecutivo, a diferencia de la Cámara de Diputados, no cuenta con una mayoría clara en el Senado. De hecho, si todos los senadores que se identifican con el oficialismo concurrieran con sus votos, el proyecto emblema del presidente Kast llegaría apenas a los 26 respaldos, justo en el límite. Pero esos votos hoy no están asegurados.
El senador Alejandro Kusanovic (IND-ex RN) notificó a La Moneda que rechazará la idea de legislar de no mediar una disculpa del presidente por —supuestamente— negociar con los Bianchi (el diputado Caros y el senador Karim), sus rivales políticos en Magallanes.
Con eso a la vista y para evitar cualquier posibilidad de fracaso, el biministro de Interior y la Segegob, Claudio Alvarado, dio una importante señal a la oposición: extender el tiempo de negociación y tramitación más allá de junio, mes que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, puso como fecha límite para despachar la megarreforma.
“No tengo ningún problema en que se alargue el tiempo de discusión, si efectivamente hay ánimo, voluntad y disposición de acuerdo”, señaló Alvarado en Mesa Central de Canal 13.
La apuesta central del Ejecutivo está en el Socialismo Democrático y, en menor medida, en la Democracia Cristiana.
Desde dicho sector, fue valorada la apertura del ministro. La presidenta del PS, la senadora Paulina Vodanovic sostuvo que “creo que esa es la actitud” y destacó que “escuchar al ministro Alvarado, ministro del Interior, hoy día bastante empoderado, me parece una buena noticia”.
Sin embargo, en la oposición hay otras exigencias para establecer condiciones “óptimas” para una negociación. Una de ellas es que el proyecto pase por cuatro comisiones. Además de Hacienda, la idea es que el articulado se pueda revisar en las comisiones de Trabajo, Medio Ambiente y Vivienda.
Otros, como el senador Diego Ibáñez (FA), han apuntado más alto y apuntan a cambiar directamente la idea matriz del proyecto. “Aquí hay que ser bien concreto y preguntarle al ministro Quiroz, ministro, ¿usted está dispuesto a cambiar las ideas matrices de este proyecto? Porque si la respuesta es no, la verdad es que no hay nada que conversar, y vamos a perder tiempo en una mesa que va a llegar a nada”, dijo el frenteamplista.
En todo caso, desde la oposición transmiten que ni Alvarado ni el ministro José García han ofrecido alguna reunión oficial para acercar posiciones.
Reunión con RN y señal para el oficialismo
En paralelo a las gestiones con la oposición, el Gobierno también recibió señales desde dentro de su propia coalición. Senadores de Renovación Nacional se reunieron con el ministro Quiroz para presentarle una serie de propuestas orientadas a perfeccionar la megarreforma durante su tramitación en el Senado. Al encuentro asistieron el subjefe de bancada Andrés Longton, la presidenta del partido Andrea Balladares y el senador Rojo Edwards.
La delegación planteó ocho propuestas concretas. Entre las más relevantes figura la reducción gradual del impuesto corporativo hasta un 22%, un punto más abajo de lo que el Ejecutivo ya propone —bajar la tasa del 27% al 23%—. También propusieron reemplazar el Crédito al Empleo por un Ingreso Social Garantizado que llegue directamente a los trabajadores formales, establecer una tasa permanente de 12,5% para las pymes e impulsar incentivos a la inversión en inteligencia artificial y data centers.
La senadora María José Gatica, integrante de la Comisión de Hacienda, precisó que además plantearon rediseñar —y no eliminar— la franquicia SENCE, avanzar en la Sala Cuna Universal, precisar las normas medioambientales para dar mayor certeza jurídica, crear un mecanismo extraordinario de regularización de deudas previsionales antiguas para pymes y municipios, y ampliar la cobertura de mamografías gratuitas para mujeres desde los 40 años.
La reunión con RN es, también, una señal para el propio oficialismo, donde en la interna se reconoce que el proyecto requiere “mejoras”.