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La impunidad policial en el crimen de Breonna Taylor que tiene sumido en protestas a Estados Unidos

La joven enfermera murió acribillada en un operativo anti drogas de la policía, quienes ingresaron al domicilio equivocado. Sólo uno de los tres acusados fue imputado con cargos que no incluyen su muerte.

La impunidad policial en el crimen de Breonna Taylor que tiene sumido en protestas a Estados Unidos
Por 26 de Septiembre de 2020

Breonna Taylor murió el 13 de marzo de este año, pero solo tras conocerse el caso de George Floyd, su muerte tomó notoriedad pública en medio de las masivas manifestaciones contra el racismo y el abuso policial en Estados Unidos.

A seis meses del deceso de Taylor en Louisville, Kentucky, en un complejo procedimiento policial, la sentencia judicial contra los policías involucrados en su muerte ha vuelto encender nuevas polémicas y protestas.

La indignación se produjo luego que se conociera que uno de los tres policías involucrados en el crimen de la joven de 26 años, a quien le dispararon al interior de su casa, fuera imputado solo por “conducta peligrosa” y no por cargos de mayor gravedad.

“En el momento en que los manifestantes supieron que no habría cargos contra los agentes directamente relacionados con la muerte, hubo gritos de angustia, lágrimas y conmoción en el lugar de homenaje en Louisville dedicado a la memoria de Taylor”, señala BBC.

La noche de su muerte

La muerte de Breonna Taylor ocurrió el pasado 13 de marzo, cuando la joven se encontraba durmiendo en su domicilio y la policía entró a su casa poco después de la medianoche. Los efectivos realizaron un allanamiento como parte de una investigación por narcotráfico, pero no encontraron drogas.

Según medios locales, esa noche la policía estaba actuando según la orden de “no-knock” (“no golpear la puerta”), que les permite entrar a una propiedad sin previo aviso.

Breonna Taylor estaba dormida y su novio, Kenneth Walker, tomó su arma de fuego, la que tenía previamente inscrita, y disparó tratando de defenderse al darse cuenta que habían ingresado a su casa personas desconocidas, a las que no reconoció como policías en la oscuridad.

En ese momento, se desató el caos y Breonna Taylor murió acribillada después de recibir ocho disparos. La joven afroamericana no tenía antecedentes penales y no se recuperaron drogas ni dinero durante el operativo policial, según un documento obtenido por NBC News.

Posterior a su deceso, se informó que los policías tenían la dirección incorrecta, por lo que los familiares presentaron una demanda por homicidio culposo en mayo.

Según la investigación, Walker llamó al 911 y dijo “alguien pateó la puerta y le disparó a mi novia”, pero la policía de Louisville señala que devolvieron los disparos después que un agente fuera baleado y herido en el incidente.

En la demanda presentada por la familia de Taylor se acusa a los oficiales de agresión, homicidio culposo, fuerza excesiva y negligencia grave.

Imagen de usuario @dradahmed

32 disparos

Tras este hecho, los tres policías involucrados, identificados como Jonathan Mattingly, Brett Hankison y Myles Cosgrove, fueron suspendidos.

Durante la investigación del caso se reveló que entre los tres agentes realizaron 32 disparos. Breonna Taylor recibió ocho tiros, pero sólo uno de ellos fue fatal.

El jurado de Kentucky se limitó a inculpar, de manera indirecta, solo a Brett Hankison, a quien se le acusa de poner en peligro la vida de los demás, específicamente, tres vecinos de la víctima. Pero ni él ni los otros dos policías que efectuaron los disparos fueron inculpados por el crimen.

La fiscalía no ofreció detalles de cómo determinó que la actuación de los tres policías involucrados en la muerte de Breonna Taylor fue “justificada”, especialmente cuando el ingreso a la casa en un operativo relacionado con tráfico de drogas se basaba en pruebas circunstanciales.

Rabia acumulada en Louisville

Las protestas por la decisión de no imputar por asesinato a los tres policías no han parado desde que se dio a conocer la decisión, el miércoles recién pasado. La rabia por la impunidad en la injusta muerte de la joven afroamericana cada día va en aumento.

Centenares de personas se han tomado las calles de la ciudad, mientras que líderes políticos han pedido que se actúe con transparencia.

El gobernador del estado, el demócrata Andy Beshear, pidió que se publique “toda la información, todas la entrevistas, todos los informes balísticos” para que la opinión pública entienda la base de la acusación.

“Creo que es algo muy triste y le doy mi saludo a la familia. También creo que es triste lo que pasa en todo lo relacionado con el caso, incluido a las fuerzas del orden”, dijo el presidente estadounidense, Donald Trump, en referencia a la muerte de Breonna Taylor y las protestas que el día jueves terminaron con dos policías heridos de bala y más de un centenar de detenidos.

Ante las protestas que han ido en aumento, la policía de Louisville, con ayuda de la Guardia Nacional, blindados y helicópteros, impuso toque de queda a las 21 horas, restricción que se mantendrá todo el fin de semana.

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