La hora de los equipos (no de los egos)
Hoy más que nunca, los equipos deben ser el dique que contenga el ruido, no el que lo amplifique. La vocación de servicio —no el afán de figurar— debiera ser el criterio que organice el trabajo político, comunicacional y territorial de los comandos. Y eso exige una claridad brutal: no se puede construir liderazgo en base al cálculo individual.
Tatiana Klima Musa