Déficit de profesores idóneos en escuelas rurales superaría los 1.600 en 2030

De acuerdo a un estudio de Elige Educar, las regiones más afectadas serían Tarapacá, Antofagasta y Atacama, y los docentes que más faltarían serían los de educación básica.

Déficit de profesores en escuelas rurales superaría los 1.600 en 2030
Por › Actualizado: 11:58 hrs

Según un estudio de Elige Educar, al 2030 faltarían más de 1.600 (13%) profesores idóneos en escuelas rurales, las cuales se emplazarían en localidades con altas tasas de pobreza, con baja retención docente, pocas escuelas y donde los mayores de 15 años presentan menos años de escolaridad y más analfabetismo, en comparación a quienes viven en sectores urbanos.

Tras estos resultados, el director ejecutivo de Elige Educar, Joaquín Walker, hizo énfasis en los grandes desafíos que hay en materia de atracción y retención de docentes en algunas zonas del país, tal como sucede en los sectores rurales.

“Por ejemplo, la deserción docente anual en este tipo de establecimientos alcanza, en promedio, un 4,6%, mientras que en las zonas urbanas, esta misma cifra, disminuye a un 3,6%. Este nivel de deserción y el déficit docente en establecimientos rurales son una alerta para el sistema educativo, porque para avanzar en la calidad de la educación y en los procesos de aprendizajes de niños y niñas, el país necesita que sean los profesores con preparación en cada disciplina y nivel quienes impartan estas clases”, agregó Walker.

Además, y de acuerdo a cifras de 2019, un 19% de las horas de clases dictadas en escuelas rurales chilenas no son realizadas por profesores idóneos. Esto, ya que -hasta el año pasado- existía un déficit de 271 docentes en los establecimientos rurales.

En caso de mantenerse esta tendencia y las mismas condiciones a atracción y retención de talentos docentes, se estima que el déficit de profesores idóneos en 2025 alcanzaría los 907, mientras que en 2030 la cifra aumentaría a 1.605.

El mayor déficit de este tipo de profesionales al 2030 se experimentaría en escuelas rurales de las regiones de Tarapacá, Antofagasta y Atacama, y los docentes que más faltarían serían los de educación básica, seguidos por los de educación media y por último los de asignaturas transversales, tales como Inglés, Tecnología y Música.