Secciones
Entretención

Muere Clive Davis, el hombre que moldeó la música del siglo XX

El ejecutivo discográfico más influyente de todos los tiempos falleció este lunes a los 94 años tras impulsar la carrera de Carlos Santana, Janis Joplin, Bruce Springsteen y Whitney Houston.

Clive Davis, el legendario ejecutivo musical que contribuyó a levantar las carreras de varias generaciones de artistas murió este lunes a la edad de 94 años. Reconocido ampliamente como una de las figuras más respetadas de la industria discográfica, Davis se ganó el apodo de “el hombre de los oídos de oro” por su capacidad para identificar talentos desconocidos y convertirlos en nombres consagrados.

Graduado de la Escuela de Derecho de Harvard, inició su carrera como abogado antes de entrar a Columbia Records, compañía en la que fue nombrado presidente en 1967, en un momento en que el rock emergía en la cultura popular. Desde ese cargo, dio absoluta libertad a Bob Dylan e impulsó la contratación de artistas que harían historia como Carlos Santana, Simon & Garfunkel, Barry Manilow, Barbra Streisand, Aerosmith, Billy Joel y Earth, Wind & Fire y Bruce Springsteen, entre otros.

La reinvención en Arista y su relación con Whitney Houston

En 1973, Davis fue despedido de Columbia en medio de acusaciones de malversación de fondos. Sin embargo, lo que siguió fue una de las segundas oportunidades más espectaculares. En 1974, aceptó la propuesta de combinar varios sellos en declive en una nueva entidad: Arista Records. Allí firmó a artistas como Grateful Dead, Lou Reed, Patti Smith y Annie Lennox, pero ninguno definiría su legado tanto como Whitney Houston.

La asociación de Davis con Whitney Houston contribuyó a crear una de las carreras más exitosas en la historia de la grabación. Bajo su dirección, ella se convirtió en una superestrella global. Otros sellos también habían querido ficharla, pero Davis contaba con una ventaja: había trabajado exitosamente con Dione Warwick y Aretha Franklin, la prima y madrina de Houston. Houston venía cantando “Saving All My Love for You” en su show de bares, por lo que Davis convocó a Michael Masser —coautor del tema junto a Gerry Goffin— para producirla. “Haría falta una intervención del Congreso para impedir que esta mujer se convirtiera en una megaestrella”, dijo un crítico de la revista People cuando salió su álbum debut.

En 2000, pese al respaldo de sus artistas estrella, fue desplazado de Arista. Lejos de retirarse, BMG lo ayudó a lanzar J Records, responsable de catapultar al estrellato a artistas como Alicia Keys y Maroon 5. Según señala The New York Times, Davis quedó tan deslumbrado con Keys que la convirtió en su artista emblema. Ella era una excelente compositora, además de cantante e intérprete de piano, por lo que Davis no tuvo demasiado que intervenir en lo creativo, pero una vez que “Fallin” salió al mercado, utilizó toda su influencia para transformar a la joven artista en una estrella. Su álbum debut se alzó con cinco premios Grammy.

Un legado que trasciende el negocio

Davis fue uno de los primeros y más influyentes defensores de los artistas negros dentro de la industria discográfica. En 2000, su trayectoria le valió un lugar en el Rock and Roll Hall of Fame, siendo el único no intérprete en ser incluido en ese momento. Ese mismo año, ganó sus primeros dos premios Grammy por su trabajo en Supernatural de Santana, que se alzó con Mejor Álbum de Rock y Álbum del Año.

Su influencia se extendió más allá de los estudios de grabación: en 2003, fundó el Clive Davis Institute of Recorded Music en la Escuela Tisch de las Artes de la Universidad de Nueva York, formando a futuras generaciones de artistas, productores y ejecutivos.

Tras su muerte su familia declaró que “para el mundo, nuestro padre fue la icónica leyenda musical cuya visión, instintos y búsqueda incansable de la excelencia dieron forma a la banda sonora de incontables vidas. Descubrió, guio y defendió a los más grandes artistas de la historia musical moderna, dejando una huella imborrable en la cultura que perdurará por generaciones”.

Notas relacionadas











Las fundaciones y la subsidiariedad

Las fundaciones y la subsidiariedad

Mirando al futuro, se requiere mantener y potenciar el compromiso de quienes han tenido estas iniciativas de aporte al bien común. Junto a esto, la validación y apoyo del Estado es clave, con el objeto de permitir la sostenibilidad financiera de estas iniciativas.

Foto del Columnista Ignacio Sánchez D. Ignacio Sánchez D.