Los reparos a la nueva estrategia de Carabineros que debutó el domingo

Las manifestaciones del pasado domingo pusieron la atención sobre el actuar de Carabineros, quienes se regían por nuevos protocolos de acción para evitar el uso desmedido de la fuerza y violaciones a los derechos humanos.

Los reparos a la nueva estrategia de Carabineros que debutó el domingo
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La conmemoración por el primer año del estallido social puso a prueba el trabajo de inteligencia y planificación de Carabineros, quienes estrenaron su estrategia para manifestaciones masivas, considerando los nuevos protocolos.

En concreto, la policía uniformada se guió por las indicaciones acordadas y estudiadas por al menos un mes por parte de las autoridades de Gobierno y altos mandos de la institución, la que consistía en básicamente no enfrentarse de forma inmediata con los manifestantes, sino que formar anillos perimetrales en los alrededores, sin intervenir directamente entre los asistentes.

La idea principal era que los uniformados de la Unidad de Control del Orden Púbico identificaran en flagrancia a quienes estuviesen cometiendo delitos como desórdenes públicos, saqueos y otros, en la Plaza Baquedano, el principal punto de encuentro y desarrollo de las manifestaciones.

Sin embargo, la estudiada y nueva estrategia causó más de una polémica, ya que durante la jornada se registraron violentos hechos que terminaron con saqueos, dos iglesias incendiadas y los vecinos reclamando por la escasa presencia de Carabineros.

Incluso, los reclamos llegaron por parte del alcalde de Santiago, Felipe Alessandri,  quien sostuvo que faltó acción por parte del Estado para garantizar el cuidado de las personas y calles de la capital.

“Sorprende que el Estado de Chile no haya sido capaz de contener la violencia. Faltó acción”, aseguró el jefe comunal que siguió de cerca el desarrollo de los incidentes a través de las cámaras de seguridad municipales.

Las distintas críticas terminaron por motivar la respuesta de la institución por medio del director nacional de Orden y Seguridad de Carabineros, el general Ricardo Yáñez.

“Se cumplió con una planificación distinta a las operaciones que se habían desarrollado habitualmente. Se actuó con una gradualidad y en diferentes fases de la operación, por lo tanto lo que ayer nosotros queríamos evitar era generar la posibilidad de que dijeran que nosotros estábamos haciendo una provocación frente a las personas que se estaban desplazando”, explicó Yáñez.

El general recalcó que no existió una “inacción” por parte de los uniformados, aseverando que éstos se desplegaron en perímetros de seguridad  que permitían su actuación cuando fuese necesario.

“Es así que de esta forma procedimos cuando se empezaron a generar los graves hechos de violencia (…) Tener a 580 personas detenidas y a 116 funcionarios lesionados no da cuenta de una inacción, sino por todo lo contrario; que los carabineros estaban en terreno, en las operaciones y estuvieron desplegados para evitar todas aquellas cosas que no se pueden medir, que no se pueden visualizar”, argumentó.

Un error para la seguridad de los vecinos

Pero para el experto en seguridad y director ejecutivo de la Fundación Ciudadano Seguro, David Rozowski, la nueva estrategia de Carabineros más bien daba una señal de que los uniformados esperaban que se generaran destrozos para ingresar a las zonas de conflicto.

“Esto es un error, porque los vecinos de donde se produjeron los acontecimientos, los desmanes, lo que necesitan es vivir en paz, por lo tanto en este sentido no funciona, no responde a esa necesidad”, sostiene Rozowski.

En ese contexto, Rozowski indica que la medida buscaba que no hubiera enfrentamientos gatillados solo por la presencia policial, pero que al final “lo único que quedó demostrado es que con o sin Carabineros, ellos van a romper, quemar y destruir igual”.

“Esta estrategia funcionó bien en el papel, se aplicó bien, pero no funcionó para los vecinos de los distintos sectores. Si Carabineros hubiese actuado antes, quizás no hubiesen quemado la iglesia, quizás no hubiesen roto todo lo que rompieron. Ayer no hubo prevención de los delitos, hubo sólo enfrentamientos”, agregó.

David Rozowski complementa que esto también se vio reflejado en la cantidad de detenidos que se registraron, las que no se condicen con la cantidad de incidentes y hechos violentos que se dieron a lo largo de todo el país.

“Quinientos ochenta detenidos versus cualquier manifestación del año pasado, donde había siempre más de mil detenidos, muestra también que no es efectivo (…) porque cuando ya van a enfrentarse, al final cuando los delincuentes ya están quemando y otras cosas, es muy difícil tomar gente detenida”, planteó.