Día del Alumno: nuevas lecciones en pandemia

Los aprendizajes han sido variados, quedando como desafío futuro el saber cómo aprovechar todos los conocimientos que la educación virtual nos entrega. Es el momento de hacer un cambio cualitativo dentro de la educación, que se centre en el desarrollo de habilidades cognitivas, motivacionales, conductuales y emocionales.

Por Paula Fuentes Directora de la carrera de Pedagogía en Educación Básica, sede Concepción UDLA
Las clases online comenzaron a aplicarse masivamente en marzo de 2020, tras cerrarse los colegios por la pandemia. AGENCIA UNO/ARCHIVO
Las clases online comenzaron a aplicarse masivamente en marzo de 2020, tras cerrarse los colegios por la pandemia. AGENCIA UNO/ARCHIVO
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Hace más de un año que estudiantes de todos los niveles han tenido que adaptarse a las clases virtuales, un escenario de urgencia que se implementó para garantizar la continuidad del currículum nacional y, si bien, no fue un camino fácil, tuvo sus luces y sombras, tampoco hay que desconocer que también ha sido un espacio para resignificar lo que hasta ahora entendíamos por aprendizaje.

Una de las primeras lecciones que nos entrega esta virtualidad, es la capacidad que tienen los niños y jóvenes para hacer de la tecnología un objeto de aprendizaje intuitivo y fuente de conocimientos ilimitados. Sin embargo, sin la mediación de la familia o de los profesores, se vuelve sólo un espacio de información sin sentido, lo que nos obliga a involucrarnos y navegar por las diferentes plataformas y herramientas que los establecimientos educacionales utilizan para llevar a cabo las clases virtuales.

Otra lección fue la de fomentar en los estudiantes la autorregulación, considerada una variable motivacional- afectiva fundamental en el proceso de aprendizaje. Esta virtualidad requiere que los individuos sean más independientes y responsables frente a las demandas académicas, pero sin la presencia de modelos sociales adecuados que le muestren las estrategias y habilidades para afrontarlas, difícilmente aprenderán a dirigir sus pensamientos, activar recursos, gestionar sus emociones y regular su conducta para lograr adaptarse al nuevo escenario que se les presenta.

Los aprendizajes han sido variados tanto para padres, profesores y para los propios estudiantes, quedando como desafío futuro el saber cómo aprovechar todos los conocimientos que la educación virtual nos entrega. Es el momento de hacer un cambio cualitativo dentro de la educación, que se centre en el desarrollo de habilidades cognitivas, motivacionales, conductuales y emocionales, que permitan al individuo ajustarse a los requerimientos del siglo XXI.