Medios públicos y la nueva Constitución

Si no garantizamos en la Constitución la existencia de un Sistema de Medios Públicos realmente autónomo, creíble, confiable, pluralista y representativo de la diversidad de nuestro país, financiado por el Estado, será imposible tener una democracia de calidad y sostenible en el tiempo.

Por Andrés Waissbluth Director Cine UDD › Actualizado: 22:20 hrs
El único medio público de alcance nacional que tenemos en la actualidad es TVN, pero está enfrentado a una serie de desafíos que hoy ponen en peligro su existencia. AGENCIA UNO/ARCHIVO
El único medio público de alcance nacional que tenemos en la actualidad es TVN, pero está enfrentado a una serie de desafíos que hoy ponen en peligro su existencia. AGENCIA UNO/ARCHIVO
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Sin duda estamos viviendo un momento histórico, crucial, donde se definirá el futuro de nuestra convivencia a partir de la nueva Constitución que redacte la Convención Constitucional. Por esto, es urgente revisar cuáles serían las instituciones fundamentales para construir un futuro común sustentable.

Nuestra tradición democrática nos permite augurar que de una forma u otra persistirán los tres poderes del Estado a los cuales estamos acostumbrados. Sin embargo, al poder ejecutivo, al judicial y al legislativo, lo suelen acompañar otros órganos autónomos que permiten que el andamiaje se sostenga adecuadamente con contrapesos y límites que garantizan el equilibrio entre los poderes. Así estarán en discusión instituciones como un posible Tribunal Constitucional, el Banco Central o la Contraloría General de la República.

En un mundo donde las comunicaciones son centrales para el funcionamiento de las instituciones, y donde hemos visto que las fake news y la manipulación de la información son la norma, no tener un organismo que vele por el flujo de información veraz, pluralista y oportuna hace inviable una democracia real. La elección de Trump y el Brexit decididos por una red social, la censura implícita en el retiro de publicidad por parte de empresas ante ciertos contenidos, la no programación de clásicos del cine chileno como La Batalla de Chile en TVN, son muestras de cómo la cultura y la democracia se ven afectadas ante la ausencia de un ente que vele por contenidos de calidad e información veraz y oportuna.

Más allá de garantizar derechos como la libertad de expresión, el derecho a la información o a la comunicación, la Constitución debe crear un órgano autónomo constitucional, un Sistema de Medios Públicos que tenga como misión la profundización de la democracia, la creación de un espacio de diálogo y formación crítica en que pueda ejercerse la libertad de expresión y la producción y emisión de contenidos que permitan que la ciudadanía tenga acceso universal a información de calidad y en el combate al fenómeno de las fake news.

El único medio público de alcance nacional que tenemos en la actualidad es TVN, pero está enfrentado a una serie de desafíos que hoy ponen en peligro su existencia y que le impiden cumplir con el rol de informar y de generar espacios de reflexión y diálogo que corresponde a los medios públicos en una sociedad democrática. Nada impide su desaparición. Su crisis ha generado el nacimiento de organizaciones sociales como el CDT (Comité de defensa de la tv y medios públicos) al cual pertenezco y que tenemos como objetivo convencer a la sociedad y a la Convención Constitucional que si no garantizamos en la Constitución la existencia de un Sistema de Medios Públicos realmente autónomo, creíble, confiable, pluralista y representativo de la diversidad de nuestro país, financiado por el Estado, será imposible tener una democracia de calidad y sostenible en el tiempo.