Basta de deliberación

La interpelación anunciada por el Frente Amplio al ministro Prokurica nos parece un primer paso necesario, en favor de ciudadanos y representantes, para dejar claro que no aceptaremos restricciones a la libertad de prensa.

Compartir

Señor director:

Las Fuerzas Armadas son esencialmente obedientes y no deliberantes. Así recoge la Constitución el precepto ya establecido en el texto constitucional de 1833, que acertadamente limita el trabajo de las ramas a cargo de la defensa nacional a su campo netamente profesional. Este mandato se rompió con el golpe de Estado de 1973, durante la dictadura militar, y hoy, la falta de control civil sobre el poder militar está alcanzando niveles preocupantes.

La emisión de declaraciones sobre hechos de la contingencia, como ocurrió este fin de semana a raíz de un sketch humorístico en La Red, son absolutamente inaceptables y la aprobación del ministro de Defensa a dicha conducta y las aparentes gestiones del Gobierno para amedrentar la labor periodística de dicho canal son sumamente peligrosas e intolerables para nuestro régimen democrático que tiene la libertad de prensa y de expresión dentro de sus pilares fundamentales. A esto, se suman las interceptaciones telefónicas realizadas por la Dirección de Inteligencia del Ejército a periodistas de investigación y a exmilitares que denunciaron casos de corrupción institucional, así como a la jueza Rutherford que investiga dichos casos, siendo el episodio más reciente el hallazgo de uno de los expedientes de las causas en el edificio institucional del Ejército.

La interpelación anunciada por el Frente Amplio al ministro Prokurica nos parece un primer paso necesario, en favor de ciudadanos y representantes, para dejar claro que no aceptaremos restricciones a la libertad de prensa y el regreso a los oscuros tiempos donde las Fuerzas Armadas, que detentan el monopolio de la capacidad armamentística del Estado, tenían libertad para poner su opinión por sobre la defensa de nuestra patria y sus ciudadanas y ciudadanos.

Catalina Pérez y Amaya Álvez

Diputada RD y abogada, respectivamente