Solicitan la renovación de decreto de escasez hídrica en la cuenca del Río Maipo

La petición la realizan Aguas Andinas y la Junta de Vigilancia del Río Maipo para extender la medida en la primera sección del afluente, entre septiembre de este año y marzo de 2022.

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La zona central del país atraviesa una profunda escasez hídrica que ubicó a la década de 2010 como la más seca de los últimos doscientos años. Agencia UNO/Archivo
La zona central del país atraviesa una profunda escasez hídrica que ubicó a la década de 2010 como la más seca de los últimos doscientos años. Agencia UNO/Archivo
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Aguas Andinas en conjunto con la Junta de Vigilancia de la Primera Sección del río Maipo solicitaron al Gobierno, a través del Delegado Presidencial, renovar por quinta vez consecutiva el decreto de escasez hídrica sobre la cuenca para el periodo comprendido entre septiembre de este año y marzo de 2022.

En la práctica, la medida significa habilitar a la Junta de Vigilancia para tomar las medidas necesarias para privilegiar el consumo humano frente a otros usos del agua, en contexto de la profunda escasez hídrica que atraviesa la zona central del país y que ubicó a la década de 2010 como la más seca de los últimos doscientos años.

En representación de la Junta de Vigilancia, Natalia Dasencich expresó que “como organización de usuarios encargada de la distribución de las aguas de la primera sección del río Maipo, hemos debido acordar la redistribución de las aguas, priorizando el consumo humano de la ciudad con el objeto de disminuir al mínimo los daños de esta sequía. Es por ello que, en este contexto, hacemos un llamado transversal a agricultores y ciudadanos para comprometerse con el uso eficiente y responsable de este recurso”.

El decreto original de escasez hídrica vence este 15 de septiembre, fecha en la que se cumplen los seis meses legales de funcionamiento desde su puesta en marcha. Asimismo, este decreto es una condición que activa la explotación de nuevos pozos de emergencia para hacer frente a la situación hídrica en mejor pie, iniciativa que está considerada en el convenio que Aguas Andinas y los regantes de la primera sección del río Maipo firmaron hace unas semanas con el objetivo de contar con una cuenca cada vez más sostenibles frente a la sequía.

“En el actual escenario se vuelve imprescindible desplegar las acciones necesarias para reforzar el suministro en la ciudad. En ese sentido, hemos llevado a cabo un trabajo colaborativo y de gran disposición por parte de los regantes y usuarios de la primera sesión del río Maipo, lo que ha sido fundamental para enfrentar esta emergencia hídrica sin impactos en la ciudadanía”, expresó Cristian Schwerter, director de Planificación, Ingeniería y Construcción de Aguas Andinas.

Acciones frente a la escasez hídrica 

Aguas Andinas ha llevado a cabo acciones adicionales a esta solicitud para hacer frente a los efectos del cambio climático. Entre ellas, la declaración de Alerta Temprana Preventiva por escasez hídrica, activando sus protocolos de continuidad operacional y llamando a hacer un uso responsable del agua; y el acuerdo de colaboración suscrito con las Asociaciones de Regantes de la Primera sección del río Maipo, que incluye importantes nuevas inversiones, una mejora a la actual infraestructura a partir de un diagnóstico certero, cooperativo y profesional de largo plazo, la reutilización del recurso con aguas depuradas de las biofactorías y un plan maestro de gestión más eficiente de manera que las soluciones futuras provengan de distintos sectores.

A su vez, la empresa sanitaria ha desplegado un plan de inversiones que en 2020 consideró los $ 130 mil millones y que solo en lo que va de este año supera los $ 68 mil millones en proyectos para reforzar el suministro en la ciudad. Además considera oportunidades de inversión por otros US$ 500 millones, el que contempla obras de interconexión de distintos sectores que permitan llegar con agua desde fuentes más seguras a zonas con más afectación, nuevos sondajes en lugares de mayor disponibilidad de acuíferos, la ampliación de plantas de producción y el impulso del reúso de aguas regeneradas provenientes de las biofactorías, ya que esta opción es la más segura y sustentable en el largo plazo para la ciudad de Santiago.