Secciones
Presentado por

Pisco, aguardiente y otros destilados: en qué se diferencian y cuándo se usa cada uno

Origen, perfiles de sabor y el arte de mezclar las bebidas alcohólicas más populares del continente y el mundo.

El mundo de las bebidas espirituosas es un universo inmenso en cuanto a sabores que se aprecian mejor cuando se conoce la historia detrás de ellos. Pero así mismo, hay muchos conceptos que pueden llegar a confundir cuando se trata de bebidas de alto grado obtenidas por procedimientos térmicos. 

El nombre genérico de aguardiente se utiliza para cualquier bebida alcohólica que se obtiene por destilación de un zumo dulce, por lo que en esta categoría se incluyen productos elaborados a partir de azúcar de caña, uvas o diversas frutas. El proceso de separación del alcohol mediante calor concentra los sabores propios del ingrediente, lo que hace que los perfiles aromáticos se vuelvan profundos e inolvidables.

El pisco y sus singulares características

El pisco es un destilado que se hace únicamente con la fermentación del mosto fresco de las uvas. Su producción se centra en Perú y Chile, siguiendo rigurosas normas de denominación de origen. 

La elaboración peruana prohíbe tajantemente añadir agua mediante un proceso de destilación única en alambiques de cobre tradicionales, mientras que la versión chilena permite rectificar con agua desmineralizada y envejecerla en barricas de roble. 

Ambas versiones desarrollan excelentes perfiles aromáticos con cepas como la quebranta, moscatel o torontel. Detrás de la barra, estas preparaciones a partir de la uva son de una enorme versatilidad

Las variedades más jóvenes son ideales para preparar bebidas cítricas, aportando frescura sin opacar el jugo de limón recién exprimido. Aunque los consumidores chilenos disfrutan mezclar este líquido con gaseosas oscuras, para crear combinados refrescantes.

El agua ardiente de caña y anís a la vieja usanza

En los países tropicales, como Colombia, el panorama productivo es completamente distinto en lo que respecta a los licores obtenidos de la uva. 

El licor más local es el que se obtiene destilando la melaza que se extrae de la caña de azúcar. Luego se aromatiza con esencia de anís, lo que da como resultado un sabor dulce y herbal característico. Esto contrasta con las notas afrutadas de los licores elaborados más al sur del continente. Por su parte, su grado alcohólico suele ser ligeramente inferior, lo que permite su ingesta directa.

El consumo de esta bebida forma parte de las festividades locales y de la identidad cultural andina, por lo que el mejor momento para consumir esta mezcla con anís es en festividades alegres, acompañando los platos característicos de la cocina local. 

 Por lo general, se sirve puro en pequeñas copas de vidrio, para que se pueda saborear bien su intensidad herbal en tragos cortos.

Otros licores populares en los bares internacionales

Las vitrinas que rodean el globo guardan botellas con orígenes agrarios muy dispares, que merecen una mención especial. 
El ron tiene como base el dulce de la caña de azúcar, pero pasa por un proceso de añejamiento en madera que le aporta unos tonos ambarinos y unos suaves sabores a vainilla. 

El tequila y el mezcal provienen del agave mexicano, brindando notas ahumadas o terrosas que son totalmente únicas en la mezcla de bebidas a nivel mundial. Mientras que el vodka es la máxima pureza técnica, ya que somete a los diversos cereales a múltiples filtrados hasta obtener un líquido incoloro. 

Destilar granos infundidos con bayas de enebro y botánicos seleccionados añade una gran complejidad a la ginebra.

La elección del momento oportuno para servir estas alternativas internacionales depende totalmente del contexto social. Los licores complejos de agave y los rones añejos se muestran en todo su esplendor cuando se sirven puros en copas bajas de cristal para degustar con sosiego su evolución aromática.

 Las preparaciones incoloras como el vodka son bases neutras perfectas para mezclar jugos frutales frescos en ambientes más “divertidos”. Y la ginebra, por su parte, luce en tardes de calor, al mezclarse con agua tónica y rodajas de cítricos, logrando una experiencia refrescante y sofisticada. 

Conocer estas sutiles diferencias permite elevar cualquier velada, respetando el trabajo que hay detrás de cada botella.

Notas relacionadas












La tecnología que está cambiando la rehabilitación de los trabajadores

La tecnología que está cambiando la rehabilitación de los trabajadores

Un estudio del Hospital del Trabajador Achs Salud, analizó el uso de realidad virtual inmersiva en la recuperación de personas que sufrieron un accidente laboral. Los resultados de este piloto mostraron que quienes accedieron a esta terapia tuvieron tiempos de alta más cortos y una mayor valoración de sus tratamientos, levantando evidencia sobre cómo incorporar nuevas herramientas en la rehabilitación laboral.

María José Crespo