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Cinco mujeres mueren al día por cáncer de mama en Chile: la importancia de la detección precoz

Aunque la detección temprana permite alcanzar una sobrevida del 90% o más, persisten brechas en el acceso a la mamografía, un examen clave para identificar la enfermedad antes de que presente síntomas.

Cinco mujeres mueren diariamente por cáncer de mama en Chile y, aunque la detección temprana permite alcanzar una sobrevida del 90% o más, persisten brechas en el acceso al examen.

En Chile, solo cuatro de cada diez mujeres se realizan una mamografía, una situación que preocupa ante el impacto del cáncer de mama, que provocó 1.817 fallecimientos durante 2025, según cifras preliminares del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud.

En los últimos seis años, además, más de 10 mil personas han muerto por esta enfermedad, pese a que su detección oportuna mejora significativamente las posibilidades de sobrevivir.

El cáncer de mama puede avanzar sin presentar señales evidentes en sus primeras etapas, por lo que los especialistas destacan la importancia de realizar controles periódicos. “La herramienta fundamental para detectarlo en etapas precoces sigue siendo la mamografía realizada de manera periódica en la población que corresponde. El desafío es lograr que las mujeres accedan a ella, incluso cuando se sienten sanas, porque justamente el objetivo del screening es encontrar tumores antes de que produzcan síntomas o sean palpables”, explica el Dr. Badir Chahuán, jefe de la Unidad de Cirugía Oncológica y Reconstructiva de Mama del Instituto Oncológico FALP.

En esa línea, la recomendación general es realizarse una mamografía anual desde los 40 años, aunque puede indicarse antes cuando existen antecedentes familiares directos de cáncer de mama u ovario. Detectar la enfermedad a tiempo también permite reducir la complejidad de los tratamientos.

“Cuando la enfermedad se pesquisa en etapas tempranas, las posibilidades de curación son muy altas y podemos ofrecer tratamientos menos extensos. En muchos casos es posible realizar una cirugía conservadora de la mama y disminuir la magnitud de la cirugía axilar, reduciendo las secuelas físicas y el impacto en la calidad de vida”, señala el especialista.

Entre los factores que aumentan el riesgo se encuentran la edad, los antecedentes familiares, ciertas alteraciones genéticas hereditarias, la menopausia tardía, el sobrepeso, el sedentarismo, el tabaquismo y el consumo de alcohol. Por ello, se recomienda mantener los controles preventivos al día y consultar ante cambios persistentes en las mamas, sin esperar a que aparezcan molestias.

No esperar los síntomas

La recomendación es no esperar a que aparezcan síntomas para consultar, mantener al día los controles de salud y los exámenes de detección correspondientes. El autoexamen no reemplaza a la mamografía, pero puede ayudar a que las mujeres conozcan sus mamas y consulten ante cambios persistentes, como:

  • Aparición de un bulto en la mama o axila.
  • Cambios en el tamaño o forma de una mama.
  • Retracción o hundimiento del pezón.
  • Alteraciones persistentes en la piel (engrosamiento, descamación, irritación o aspecto de “piel de naranja”).
  • Secreción por el pezón que no corresponda a leche materna (especialmente si contiene sangre o aparece de forma espontánea).
  • Enrojecimiento, inflamación o aumento de temperatura de la mama.

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