Un reconocimiento al patrimonio que tardó, pero llegó
En 1953, el vino Pajarete obtiene su Denominación de Origen, siendo el primer vino chileno en recibir este reconocimiento, demostrando así su importancia a mediados del siglo pasado. No obstante, condiciones políticas y sociales de nuestro país llevaron a finales del mismo siglo a olvidar el Pajarete dejando guardada su tradición en el Valle del Huasco.