Opinión
¿Anti-Karamanos?
Por las mismas razones por las que no creemos que corresponda a la pareja del Presidente arrogarse la potestad de denostar y destruir el rol institucional de Primera Dama, tampoco consideramos que el Presidente pueda permitirse designar a una persona que se ha mostrado abiertamente partidaria de eliminar el Ministerio de la Mujer.