Opinión
La democracia frente al algoritmo
El desafío, entonces, no es solo regular la inteligencia artificial, sino impedir que la razón algorítmica sustituya a la razón pública. Para nosotros es esta la tarea urgente hacia el futuro, asegurarnos que cada vez que el Estado automatiza la asignación de un beneficio, un cupo o un riesgo, seguirá debiendo dar explicaciones, no siendo posible el escudarse en un cálculo o algoritmo.