Jorge González propone nuevo escudo patrio y llama a autoridades “alumnos de Pinochet”

El sanmiguelino brindó un excelente recital de casi dos horas en Matucana 100, donde repasó lo mejor de su repertorio solista y de Los Prisioneros. Ahora regresa a Europa.

Jorge González propone nuevo escudo patrio y llama a autoridades “alumnos de Pinochet”
Por Miguel Correa

Con un concierto soberbio se despidió este viernes de Chile el rockero Jorge González, quien se apresta a regresar a Alemania, donde está radicado desde hace un tiempo. Ante un Matucana 100 lleno de fanáticos, el sanmiguelino prodigó talento, buen humor y críticas al Gobierno.

El ex Prisionero comenzó su repertorio con una aclaración: aseguró que DJ Méndez estaba “mal informado” cuando dijo que por tocar en Viña del Mar había cobrado una cifra estratosférica. “Fue haaaaarto menos”, dijo sin precisar los montos.

“Es lamentable que haya dicho eso. Él me cae bien. Yo lo encuentro re buen DJ, hace buenas mezclas”, agregó.

Su comentario fue ironizado con un gesto por el guitarrista de la banda, Gonzalo Yáñez, a lo que González le insistió en que hablaba en serio.

Más tarde, el artista también quiso aclarar que él nunca tuvo una rabieta antes de su salida al escenario viñamarino, como rumoreó un sector de la prensa por la hora en que salió a cantar, cerca de las 3.15 del jueves.

“Quien sí la tuvo, y hasta rompió una puerta, fue el rostro de una multitienda: su nombre es Juan Carlos Bodoque… ese conejo es muy mafioso”, bromeó sobre uno de los “monos” de 31 Minutos, que estuvo al principio de esa jornada.

El Jorge más político afloró durante la interpretación de “No Necesitamos Banderas”. Ahí denunció que el Gobierno esta buscando llevar al país a una guerra con Bolivia y Perú.

Estos son alumnos del peor: Pinochet. A él no le costó nada iniciar una guerra contra sus propios compatriotas”, disparó.

Añadió que si el Gobierno ahora estaba iniciando un conflicto contra el propio pueblo mapuche, “entonces qué le va a costar enviarnos a una guerra con los países vecinos”, agregó.

El rockero dijo que si las autoridades nacionales querían tomar las armas, “el primero que debe arrimarse las mangas es Hinzpeter”.

Yo acabo de tocar en Perú. A Bolivia he ido muchas veces, lo mismo que a Colombia, Ecuador y otros países. Los pueblos somos iguales, la diferencia está en quienes tienen el poder”, cuestionó, desatando una ovación del público.

González propuso además cambiar los animales del escudo nacional: “En lugar de un huemul, pongamos un perro policial; y en lugar de un cóndor, un jote”.

El cantante estaba tan entusiasmado con la recepción de sus incondiciones, que se dio maña hasta de contar un chiste: “Una señora estaba en su casa, cuando llega su marido y golpea la puerta. ‘¿Quién es?’, preguntó ella. ‘El hombre que te hace feliz’, respondió él. A lo que ella le contestó: ‘Ah, pase vecino’”, dijo, provocando las risas de los fanáticos.

En las casi dos horas, y con dos bis, González se notó mucho más conectado con el público y entusiasmado que en las tocatas que brindó desde que a fines del año pasado llegara a Santiago, para prepararse para el Festival.

Además de todos sus grandes éxitos como Prisionero y solista, el radicado en Berlín interpretó cuatro canciones de su última producción, “Libro”: “Ámate”, “Nunca te haría daño”, “Es muy tarde y su versión de “Arauco tiene una pena”, de Violeta Parra. Todas ellas fueron coreadas por el público, lo que confirma la plena vigencia del padre del rock chileno.