El Manchester City podría afrontar una de las sanciones más duras de su historia. Según publicó el Daily Mail, que cita fuentes cercanas al proceso por las infracciones financieras del club, una de las opciones que se barajan es una deducción de puntos suficiente para provocar su descenso a la Championship, la segunda división inglesa. El castigo también podría incluir una multa millonaria.
En cambio, una expulsión de la Premier League que termine con el equipo en League Two, la cuarta categoría del fútbol inglés, se considera un escenario poco probable.
La sanción, además, podría contemplar una segunda resta de puntos. El objetivo sería mantener al City en la Championship durante al menos otra temporada.
¿Por qué el Manchester City podría recibir una sanción histórica?
La posibilidad de un castigo severo está vinculada al expediente financiero que enfrenta el club ante la Premier League. A finales de septiembre, una comisión independiente declaró al Manchester City culpable de 114 de los 115 cargos presentados por la competición.
Las acusaciones apuntan a infracciones de las normas financieras durante nueve temporadas, además de incumplimientos relacionados con la cooperación del club en la investigación. Pese al veredicto, la comisión todavía debe determinar la sanción definitiva.
El Manchester City, por su parte, presentó una apelación. Tras conocerse la resolución, el club manifestó que utilizaría todas las vías disponibles para impugnarla. También sostuvo que el fallo contiene errores de derecho, de principio y de hecho.
Bajo este contexto, la Premier League estaría presionando para que la sanción se conozca antes de que concluya el proceso de apelación. Si esa fórmula prospera, el Manchester City podría disputar buena parte de la temporada bajo una sanción ya anunciada, mientras su recurso continúa pendiente. La resolución definitiva de la apelación, según los plazos mencionados, no llegaría antes de enero.
El futuro deportivo del Manchester City depende ahora de dos procesos. El primero es la determinación del castigo, cuya resolución la Premier League buscaría adelantar. El segundo es la apelación presentada por el club, que todavía debe resolverse.
Mientras ambos procedimientos sigan abiertos, permanecerán las dudas sobre las consecuencias definitivas del expediente y la categoría en la que el equipo podría competir la próxima temporada.