La Federación Nacional del Transporte Rural, Interurbano, Internacional, Privado, Turismo e Industrial (Fenabus) se declaró en “estado de alerta”, luego que se anunciara la quinta alza consecutiva de los combustibles, donde el valor del diésel subirá $91,5 por litro a partir de este jueves.
En una declaración pública, la asociación indicó que en marzo ya enfrentaron el bencinazo de $580, a lo que se suma alzas sucesivas del diésel desde marzo a la fecha por otros $659, lo que afecta a un gremio que reúne a más 56.000 buses y minibuses a lo largo del país, con más de 140.000 trabajadores.
Desde Fenabus dejaron en claro que esta situación ha hecho que enfrenten US$1.400 millones en leasing en riesgo de morosidad.
“No hemos pedido subsidios por el diésel: hemos pedido medidas concretas para sostener la operación y el empleo formal“, indicó su presidente, Marcos Carter.
El dirigente precisó que en marzo pasado presentó al Ministerio de Hacienda y de Transportes una propuesta para hacer frente al bencinazo, donde destacan la instauración de vías exclusivas, una agenda con financiamiento de urgencia con aval del Estado y la eliminación de peajes diferenciados, consignó CNN Chile.
El gremio aseveró que Jorge Quiroz se comprometió a tomar nota de sus inquietudes, pero acusaron que hasta ahora no hay un avance y el transporte interurbano sigue sin ser considerado en las medidas de contingencia, apuntando principalmente a su par de Transportes, Louis de Grange.
“Hemos tenido un biministro ausente ante los problemas de nuestra industria. (…) Si se comprometió, que cumpla”, dejó en claro el presidente de Fenabus.