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"Este Chile me está dando lata", por Juanita Vial

El otro día pensaba, ¿por qué lloverá en noviembre si no somos Brasil?. Aunque todos juran que sí y ni siquiera sabemos bailar. Y todos hablan de fútbol y de la fiesta de ayer que me perdí porque nadie me rogó que fuera. Me imagino que a nadie le importa lo que pienso de la lluvia, pero me gusta por un problema de higiene, limpia los edificios y casas y porque siento que todos son un poco más infelices. Tienen que quedarse en sus casas porque no les compraron botas de lluvia a sus hijos.

El otro día pensaba, ¿por qué lloverá en noviembre si no somos Brasil?. Aunque todos juran que sí y ni siquiera sabemos bailar. Y todos hablan de fútbol y de la fiesta de ayer que me perdí porque nadie me rogó que fuera. Me imagino que a nadie le importa lo que pienso de la lluvia, pero me gusta por un problema de higiene, limpia los edificios y casas y porque siento que todos son un poco más infelices. Tienen que quedarse en sus casas porque no les compraron botas de lluvia a sus hijos. Primero porque no venden si no calzan más de 30 y segundo porque les da lata que los salpiquen. Pero ya no quiero hablar de lluvia, porque hace sol y porque el clima es la falta de tema suprema.

 

Quisiera estar en otra parte, pero con los mismos. Este Chile me está dando lata, pero más que nada vergüenza ajena. Me llevaría a mis amores que tienen un hueco perpetuo en mi corazón, tal cual, me gusta la palabra, qué es eso de no decirlo porque así se les dice a los gay. Ustedes les dirán así, yo a mis amigos les digo fletos y nos reímos, o como sea, pero no me da cosquillas decir ni esa palabra ni cabritas ni calcamonía.

 

En fin, no me los llevaría a una isla en el caribe, porque no sería mía y no tengo ganas de vernos calcinados y lindos todo el año. a un país cercano cuando les agarre monos. Entonces pienso que el real paraíso es muy parecido a una cárcel. Ojalá con cadena perpetua. Así te cuidan de que no te vayas y no tienes que pensar jamás en el día siguiente. Simplemente porque no hay, porque todo seguirá igual, en el fondo en calma. Pero mi cárcel la quiero con spa de piedras calientes, piscina olímpica y el bosque de Tompkins para tener a todos los animales que quieran llegar, los único que podrán ir entrando.

Y ya, si quieren ir saliendo, el resto nos quedamos ahí. Será un hospital psiquiátrico lo que necesito? El Peral que tiene árboles frondosos para que trepen gatitos y locos? Ahora que estamos llenos de conciertos, todos son músicos. Y “youtubeean” sin parar al grupo que van a ir a ver hasta al menos poder tararear alguna canción. Y se creen cultos, o, lo que es peor, un poco menos imbéciles. La música es una vocación me parece.

 

Yo soy una completa ignorante y he de reconocer que sólo una vez me descubrí pensando qué lindo suena esto. Me dio pavor. Pensé que a esta edad no puedo empezar a gozar cosas nuevas. Por eso odio que me pregunten qué música me gusta, porque es una pregunta íntima. Reconocer que la que me gusta es la que me recuerda algo bueno me da pudor. Porque se supone que a las malas nada nos da placer y también porque soy soberbia.

 

(*) Juanita Vial

Productora de moda para editoriales y publicidad. “Mi nombre es el que se lee, no es diminutivo. Jamás me haría la guagua. Escribo para mí y me cargaría que otros lo leyeran, por eso no pienso cuando lo hago. Lo más íntimo que puedo contar es que soy una feliz madre, de Esperanza y cuatro gatos, la mayor no está físicamente pero habita el único cielo posible: el de los animales”.

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