El último episodio de Generación 98 estuvo marcado por una curiosa salida a comer entre el “Chico” Olmedo (Gabriel Cañas), Martita (Daniela Ramírez) y Robin (Gabriel Urzúa).
Todo comenzó como una invitación a cenar luego de una íntima yemotiva conversación entre los ex compañeros de curso. Sin embargo, la situación se descontroló y terminó con los tres ebrios en el departamento de la enfermera.
Ya durante la madrugada, el Chico Olmedo se separó del grupo para llamar a un auto que lo fuera a dejar hasta su casa. En ese momento los amigos se quedaron solos y fue allí cuando Robin le hizo una inesperada confesión a Martita.
“Cómo puede ser tan simpático el Chico, te juro que es todo mi estilo”, le reveló a su mejor amiga.
“Míralo es como Onur… te juro”, dijo el enfermero abriéndose la camisa causando el impacto de Martita.
A esto, la mujer le respondió rápidamente y haciéndolo callar: “¡Cálmate, córtala!”. Sin hacer caso a su amiga, Robin continuó diciendo: “Es rajado más encima, no como los otros cachureos que me ando comiendo que ni siquiera me invitan un completo, Martita”.
Allí se escuchó que el personaje de Gabriel Urzúa pegó un grito donde exclamó: “Estoy ardiendo”.
“¡Para de tomar! Mira se va a dar cuenta, se te nota”, afirmó Martita asegurando que podrían ser descubiertos por “Chico” Olmedo, quien en Generación 98 cree que Robin es Sammy, la pareja de su ex compañera de curso.
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