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Del chiste corto al stand up: cómo el humor se transformó en el plato fuerte del Festival de Viña

El certamen este año contará con rostros como George Harris, Chiqui Aguayo, Pedro Ruminot y Edo Caroe.

Cada año, el Festival de Viña se convierte en uno de los eventos televisivos más esperados por los chilenos, no solo por las presentaciones musicales, sino también por los shows de humor, que se han consolidado como el verdadero plato fuerte dentro del certamen.

A lo largo de los años, los shows humorísticos han alcanzado una notable popularidad, generando un altísimo interés. De hecho, en muchos casos, las rutinas humorísticas se han convertido en los segmentos con mayor rating de la transmisión del festival.

El humor como plato fuerte del Festival de Viña

La cuota de humor en el Festival de Viña ha sido una constante que, con el paso de los años, se ha vuelto indispensable.

Así lo mencionó el humorista Álvaro Salas en conversación EL DÍNAMO, quien afirmó: “La gente recuerda bastante las rutinas humorísticas de los últimos 10, 20 años. Bueno o malo o más o menos, el humorista siempre marca el rating más alto en todas las noches festivaleras”.

Ejemplos claros de este impacto en la audiencia son las rutinas de algunos comediantes, como la de Ruperto (2006), que obtuvo un peak de sintonía de 74,2, convirtiéndose en el mayor índice de audiencia en la historia del certamen.

Le siguen Dinamita Show (2001) con 62 puntos, Stefan Kramer (2008) con 61, Bombo Fica (2012) con 56 y Dino Gordillo (2011) con 50,3, logrando ser grandes éxitos en sus respectivos años, según cifras de Kantar Ibope Media.

“El humor siempre ha tenido esa importancia porque el público se la da”, comentó Salas, asegurando que la audiencia tiene dos motivaciones. “Quiero reírme, quiero matarme de la risa o no me lo quiero perder si le va mal. Hay un morbo ahí que está siempre presente, que la gente está esperando que el humorista le vaya muy bien o muy mal para no perderse, porque es un momento muy especial en la televisión”, agregó el humorista.

u0022Lamentablemente el humorista es el único que castigan con pifias, yo creo que ningún trabajo del mundo, si a ti te va mal o lo haces mal, te pifianu0022, cerró el comediante.

La evolución del humor en Viña

Como en muchos otros ámbitos dentro de la historia del certamen festivalero viñamarino, el humor también ha evolucionado con el tiempo, y así lo analizaron humoristas como Memo Bunke, Jorge Alis y Hermógenes Conache durante su participación en el matinal Tu Día de Canal 13.

En los últimos años, el humor en el Festival de Viña ha experimentado una transformación notable, adaptándose a nuevas tendencias. En particular, el stand up ha ganado gran protagonismo en las últimas ediciones del certamen.

Sobre este fenómeno, Jorge Alis destacó lo crucial que es mantener un equilibrio que permita que diferentes tipos de humor, tanto clásico como moderno convivan en este tipo de festivales.

“Todo lo llevamos a exprimir cuando funciona, pero se exprime tanto que se le saca todo el jugo y siento que se olvida un poco el humor del chiste que es la base del stand up, y el humor callejerou0022, comentó el comediante argentino.

“Hay un error muy grande en no traer otras figuras como el Memo, el Bombo o Álvaro Salas. Ahora se va al stand up como lo único del humor y es cansador un poco”, agregó.

Esto cobra relevancia si se considera que, en este 2025, el certamen contará con rostros como George Harris, Chiqui Aguayo, Pedro Ruminot, Edo Caroe, Juan Pablo López y Pam Pam.

Por su parte, Memo Bunke aseguró estar de acuerdo con Alis, pero se detuvo a reflexionar sobre la atención que acapara el show de humor dentro de la parrilla. Recordó su propia experiencia en el Festival de Viña del Mar de 2013.

“Los rating más altos siempre son los del humor. Yo estuve con Elton John, después me tocó a mí y mi rating fue más alto que el de él, pero por un morbo”, explicó Memo Bunke, recordando su paso por el certamen en 2013.

Pese a la evolución que ha habido, Hermógenes Conache complementó que, aún así, “hay un problema en el humor, sobre todo en Viña, hay una falta de respeto hacia los humoristas”.

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