El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, anunció este lunes su renuncia al cargo que ostentaba desde hace dos años, así como a la conducción del Partido Laborista.
En esa línea, realizó una convocatoria a elecciones primarias con el propósito de que la colectividad política que encabezaba busque a su sucesor.
La decisión de Starmer se produjo en medio de una creciente presión dentro del Partido Laborista, tras una significativa caída en su popularidad y el mal desempeño electoral registrado en los últimos meses.
Qué llevó a Starmer a presentar su renuncia como primer ministro
“En cada decisión que he tomado he puesto al país que amo por delante. Mi partido se preguntaba si yo era la persona mejor situada para ser candidato en las próximas elecciones. He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario“, admitió Starmer al ratificar su renuncia al cargo de primer ministro.
Al abordar el tema ante la prensa frente al número 10 de Downing Street, confirmó que ya le comunicó su decisión al rey Carlos III.
Durante su discurso de despedida, defendió los avances logrados bajo su liderazgo y recordó el proceso de reconstrucción que impulsó dentro del Partido Laborista, aunque admitió que gran parte de los parlamentarios de su sector consideraban necesario un cambio de rumbo.
De acuerdo con los medios británicos, el favorito de las bases del Partido Laborista para reemplazar a Starmer es el exalcalde de Manchester, Andy Burnham, quien logró imponerse el pasado jueves a la ultraderecha de Nigel Farage, el partido Reform UK, en las elecciones de la circunscripción de Makerfield.