Con la ambición de “ir más allá que cualquier otro país”, el primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este lunes que, mediante un proyecto de ley, Reino Unido prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 16 años de edad.
La medida, cuya implementación podría verse a partir de 2027, pretende ser más restrictiva que la de Australia, la primera en el mundo en imponer restricciones a menores de edad para redes sociales y sancionar a las empresas por la evasión de los controles, con el fin de reducir los riesgos asociados a su uso, como el acoso digital y problemas de salud mental.
De momento, ha trascendido que de aprobarse esta legislación, los niños y adolescentes por debajo del rango de edad permitido no podrán usar Facebook, Instagram, Snapchat, TikTok y X, ni realizar transmisiones en vivo en plataformas de juegos en línea o de streaming o acceder a chatbots románticos. Otras plataformas de mensajería como WhatsApp y Signal quedaron excluidas de la normativa.
Entre las medidas más llamativas de la propuesta se encuentra la imposición de un “toque de queda digital” para disminuir el tiempo que pasan en línea de noche para quienes tengan entre 16 y 17 años de edad, así como un límite para el scrolling, la práctica de deslizarse de un vídeo a otro en redes sociales como Instagram y TikTok.
Cómo Reino Unido planea impedir el acceso a redes sociales
Uno de los desafíos más ineludibles para que la ley se implemente tiene relación con los controles de edad que, a grandes rasgos, suelen consistir en ingresar la fecha de nacimiento de quien está creando una cuenta digital, que además puede ser falsa para que calce con la mayoría de 13 años que exigen algunas plataformas.
De hecho, en Australia ha sido una de la principales dificultades. Un reportaje de ABC revela que adolescentes están logrando eludir los controles de identidad que se impusieron allí mediante red privada virtual (VPN, por sus siglas en inglés) e incluso proporcionando fotos de otras personas para burlar el reconocimiento facial. “Uno de mis amigos imprimió una foto de Michael Jackson y la usó en el sistema de identificación por reconocimiento facial, y funcionó; le salió que tenía más de 21 años”, aseguró una menor de edad al citado medio.
Ante estas posibles formas de eludir los mecanismos de control. Keir Starmer de igual manera defendió la nueva legislación. “No hemos dejado de prohibir el alcohol porque algún menor haya sido capaz de comprar bebida (…) Sería ridículo seguir ese argumento y no lo acepto”, ejemplificó.
Junto con esgrimir el respaldo del 90% de los padres que recogió una consulta ciudadana, desde el gobierno británico aseguraron que recurrirán al escaneo facial para verificar la edad del usuario, que encargarán estudios a las autoridades reguladoras para identificar mejores formas de autentificar el requisito de edad de mejor forma y que analizarán las debilidades del ejemplo australiano.