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Pentágono da luz verde a armas de rayos de calor para operativos fronterizos con México

La tecnología provoca una sensación de ardor intenso y será evaluada durante siete meses por funcionarios de Seguridad Nacional, sin participación de militares.

Pentagono

El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) a probar armas de rayos de calor en operativos de control fronterizo con México, una tecnología que podría utilizarse para dispersar grupos numerosos de personas.

Según informó CNN, la autorización fue firmada a fines de septiembre por el secretario de Guerra, Peter Hegseth, y contempla un período de prueba de siete meses.

El dispositivo, conocido oficialmente como Sistema de Denegación Activa, emite un haz invisible de ondas electromagnéticas que puede alcanzar casi un kilómetro de distancia.

Aunque se considera un arma no letal, su funcionamiento provoca una intensa sensación de ardor al entrar en contacto con la piel. “Al entrar en contacto con la piel humana, el rayo de energía causa una sensación de ardor que funcionarios del Pentágono han comparado con la sensación de calor intenso al abrir un horno caliente. Los oficiales militares han declarado que el hormigueo resultante dura entre 10 y 15 minutos, pero también genera un impulso instintivo e irresistible de huir”, detalló el medio.

Por ahora, la tecnología sería evaluada para su eventual uso en operativos de dispersión, aunque no se han especificado los sectores fronterizos donde se realizarían las pruebas.

La implementación quedaría exclusivamente en manos de funcionarios del DHS, sin participación de personal militar. En tanto, una fuente señaló a CNN que “La CBP (Oficina de Aduanas) evalúa continuamente nuevas tecnologías, especialmente aquellas que mejoran la eficacia operativa y fortalecen las capacidades de la misión”.

La iniciativa no es nueva en Estados Unidos. En 2021, durante la administración de Joe Biden, la Casa Blanca consideró utilizar esta arma para controlar disturbios en zonas urbanas, en medio de las repercusiones por la muerte de George Floyd. Sin embargo, la entonces secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, había descartado su implementación en ese contexto.

Las críticas a este tipo de tecnología apuntan a los riesgos de aplicar herramientas diseñadas para escenarios de combate en operaciones que involucran a civiles. “El problema radicaba en tratar a los inmigrantes y a los ciudadanos como combatientes enemigos”, afirmó un exfuncionario del DHS citado por CNN.

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