“No hay ninguna novedad que comentar”. Así respondió el ministro (s) del Interior, Máximo Pavez al ser consultado por los indultos que el Partido Republicano y el Nacional Libertario solicitan se entreguen a uniformados condenados en el marco del estallido, en un nuevo aniversario del 18-O.
Pavez, que se desempeña como vocero de facto de La Moneda, ratificó que “los indultos se revisan caso a caso” y que la decisión es exclusiva del Presidente José Antonio Kast, que se encuentra en Bolivia en medio de una visita oficial.
La discusión en torno a los indultos se ha vuelto a instalar en el seno del Partido Republicano y el Gobierno a propósito de la conclusión que se extiende hoy en el oficialismo: una de las razones de la baja en las encuestas de Kast es la pérdida de respaldo de la base de votantes que lo apoyó en primera vuelta.
“Yo creo que las encuestas que no nos favorecen y nos ponemos preocupados, en parte es nuestro sector que hoy día nos castiga. Porque, créame, yo se lo digo Presidente Kast, si usted indulta, créame que vamos a subir varios puntitos”, sostuvo esta semana el diputado del Partido Republicano, Diego Vergara.
Las palabras del parlamentario apuntan también a la expectativa que generó Kast en su primera semana de mandato. El mandatario, en una ronda de entrevistas televisadas, aseguró que iba a ejercer la facultad presidencial. A siete meses de aquella declaración, la sensación generalizada en la derecha es que la decisión se ha retrasado más de la cuenta.
Pavez, sin embargo, descartó que el Gobierno esté sufriendo las consecuencias de no concretar los indultos: “El Gobierno tiene perfectamente claro cuáles son las razones que llevaron al electorado a preferir al presidente José Antonio Kast y estamos trabajando todos los días para materializar los compromisos que se han adoptado con la ciudadanía”, señaló en la vocería del día viernes.
En todo caso, en el oficialismo se especula que replicar un indulto masivo —como el de Gabriel Boric— pero de uniformados, podría tener la consecuencia inversa a la que reclaman en su partido. De hecho, los timoneles de la UDI, Guillermo Ramirez, y de RN, Andrea Balladares, habrían transmitido a La Moneda que un “diseño político deficiente” en materia de indultos podría traer costos políticos al igual como ocurrió en la pasada administración.
Consultada por EL DÍNAMO, la diputada Javiera Rodríguez sostiene que “no deberíamos mirar esta decisión solamente desde su eventual costo político. Hay diferencias dentro de Chile Vamos, por supuesto, pero cuando se trata de la libertad de personas y de situaciones que llevan años esperando una resolución, la discusión debe darse sobre el fondo”.
Su compañero de bancada Stephan Schubert concuerda en que “nunca va a ser fácil y aquí, efectivamente, hay un tema con algunos sectores de la propia derecha, así como también de la izquierda, que no están de acuerdo con los indultos”.
“Eso es natural. Los indultos generan polémica y no es fácil realizarlos: a algunos les va a encantar y a otros no les va a gustar para nada. Así funciona y es una facultad presidencial que aún mantenemos en nuestra Constitución”, acota.
La diputada Maceran Santelices, que recientemente abandonó la bancada de Republicanos para emigrar a la UDI, asegura que más allá de los plazos y costos políticos lo importante es “que exista una respuesta para aquellos uniformados que fueron condenados en el contexto del estallido y respecto de los cuales existen antecedentes que ameritan una revisión”.
“Confío en que el presidente va a tomar las decisiones que correspondan con responsabilidad y conforme a la ley”, concluye.