Tras la bullada remoción del senador Pedro Araya (PPD), la Comisión de Constitución del Senado eligió este miércoles a su nuevo presidente, Vlado Mirosevic (PL), quien reemplazó al legislador PPD no sólo en el cupo, sino también en el cargo.
Mirosevic dirigirá la instancia de forma permanente y fue electo con su propio voto y los de Claudia Pascual (PC) y Paulina Vodanovic (PS), los tres integrantes opositores de la comisión. En contra votaron Andrés Longton (RN) y Arturo Squella (REP), quienes rechazaron el movimiento acusando a la oposición de quebrantar el acuerdo administrativo y el “espíritu de acuerdos” que se había alcanzado en la comisión.
“Lo que ha ocurrido con el senador Araya violenta un espíritu que siempre ha estado no solo en esta comisión, sino que en el Senado”, reclamó Squella, al tiempo que defendió el acuerdo en la reforma de seguridad que terminó con la remoción de Araya.
Tras cuadrar posiciones durante la tarde de ayer martes, la oposición movió sus piezas con el argumento de que su mayoría en la referida comisión se había perdido por el actuar del senador Araya. El flamante nuevo presidente, Mirosevic, aseguró estar a favor de acuerdos relevantes en materia de seguridad, pero notificó que la oposición sí hará sentir su impronta bajo su conducción.
“Va a haber garantías de diálogo con todo el equipo de esta comisión, sin exclusiones y (espero que) lleguemos a los mejores acuerdos por el bien de Chile, pero claramente desde el domicilio al cual yo pertenezco, que es la oposición”, advirtió el liberal.
Para el Gobierno y el oficialismo el cambio en la testera de Constitución significa un problema relevante, puesto que por dicha comisión debe pasar todo proyecto que proponga cambios a la carta fundamental.
Hoy el Gobierno tiene dos iniciativas en agenda con esas características: la reforma de seguridad y la de migración. Ambas forman parte del corazón de la agenda de seguridad que el Presidente Kast se comprometió a despachar antes de fin de año.
Luego de esta movida, los senadores Squella y Longton dieron por desahuciado el acuerdo administrativo de gobernabilidad que suscribieron el Partido Republicano, Chile Vamos y el Socialismo Democrático en marzo de este año. Dicho pacto otorga la presidencia de la Cámara Alta a Alfonso de Urresti (PS) en 2027, para luego retornar al oficialismo en 2028 con el senador Javier Macaya.
En la sesión de hoy, Longton mostró el documento físico que suscribieron los jefes de comité, entre ellos Juan Luis Castro (PS), jefe del comité del Socialismo Democrático. Ahí es posible comprobar que aparece el nombre de Araya como presidente de la Comisión de Constitución por todo 2026. Para el senador RN, es a todas luces un incumplimiento.
“Nos damos por notificados que este acuerdo está desahuciado. Y por lo tanto, al estar desahuciado ese acuerdo, vamos a tomar las decisiones que estimemos pertinentes, tanto en la mesa del Senado en los años sucesivos, como también en las presidencias e integraciones de las distintas comisiones”, advirtió Longton.
Esta interpretación, sin embargo, no ha encontrado respaldo. La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), aseguró que la situación de Araya “no vulnera el acuerdo administrativo” y ratificó que como presidenta del Senado se preocupará de que “ojalá esto termine bien”.
Históricamente los comités han tenido la libertad de mover las piezas puertas adentro, siempre y cuando no se afecte el equilibrio de fuerzas acordado al momento de suscribir el acuerdo. De hecho, Araya ingresó a la comisión de Constitución por primera vez cuando Guido Girardi decidió remover a Harboe en 2020 y lo nombró en su reemplazo.
Así lo hizo ver Castro, quien señaló al terminar la sesión que “cada partido ha tenido siempre la libertad de poder hacer los movimientos de reemplazo que estime dentro de su colectividad, dentro de su propio sector, como ha sido siempre”.
En esa línea, el legislador socialista adjudicó la arremetida de Longton a una intención de tomar revancha por quitar a Araya, quien se había transformado, a juicio del PS, en un aliado de La Moneda.
“Yo entiendo las palabras de mi colega (Longton) como parte de la ira, parte de un dolor, de sentir que el anterior presidente de esta comisión era un aliado de ellos. Nosotros creemos que hay que retomar el sentido del domicilio de cada cual. En nuestro caso, el mundo de la oposición que es la izquierda. Nosotros sentimos que la mayoría tiene que expresarse en esta Comisión de Constitución porque la habíamos perdido por la acción individual, en solitario, de un integrante que era el titular y que había desoído las múltiples peticiones de poder retomar un cauce de diálogo que nunca se hizo”, sentenció Castro.