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El Dínamo

Conoce la lucha de Björk contra la industria del aluminio que puso los ojos en Islandia

La cantante está embarcada en una lucha contra las multinacionales metalúrgicas que buscan echar mano a la energía geotérmica de Islandia para transformar en aluminio la bauxita. Además lanzó Biophilia Project, que ha definido como una “exploración multimedia del universo”.


Ambiente

16 de junio, 2014

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Björk no sólo destaca como una figuras vanguardista que aborda la creación musical de una manera única, la islandesa más famosa del orbe también mantiene una lucha contra los grandes capitales con la meta de defender el bello y particular paisaje de Islandia, un país que apenas supera los 100 mil kilómetros cuadrados y que posee poco más de 300 mil habitantes.

La intérprete y autora de éxitos como “Human Behaviour”, hoy está embarcada en una lucha contra las multinacionales metalúrgicas que buscan echar mano a la energía geotérmica escondida en el corazón de Islandia para facilitan la labor de transformar en aluminio una roca llamada bauxita y que se extrae de Australia y Estados Unidos.

“Quiero que esta campaña despierte el interés en otros lugares”, subraya a The Guardian y luego agrega que “esto no puede interesarnos sólo a nosotros. Debe interesar a todos para poder detenerlo”. Y la pregunta, casi eslogan, que lanza a quien se acerque es “¿quiere abrir la producción de aluminio a un puñado de corporaciones o preservar el último pedazo de naturaleza salvaje de Europa?”.

La cantante de 49 años enfatiza que “hasta los capitalistas entienden que nuestro futuro está en la naturaleza”.

No es sólo un discurso. Björk parece comprometida hasta la médula en la pelea por ese pedazo de naturaleza salvaje. Luego de recaudar unos US$5 millones, apuesta por la creación de un gran parque natural que cierre definitivamente la puerta a la industria metalúrgica que quiere el pasaporte islandés

La Biofilia

Sin embrago, esta no la única preocupación de ex “Sugarcubes”. Hace cuatro años regresó a su país para dedicarse a difundir el concepto “biofilia”, creado por el biólogo estadounidense Edward Wilson, y que se refiere a la programación natural de los seres vivos para asociarse entre sí.

Es así cómo se unió a grupo de científicos, desarrolladores de tecnología, creadores de instrumentos y un coro de 24 mujeres, para lanzar el Biophilia Project, que ha definido como una “exploración multimedia del universo”. Una iniciativa que -en la práctica- se ha traducido en un trabajo musical, una aplicación digital y más recientemente un programa educacional que busca llevar tanto a las escuelas de Islandia como a las de otros países, al que este año se sumará una película que será narrada por David Attenborough, gran fan del proyecto.

“La educación es una de las cosas en las que somos buenos”, dice de cara a la idea que apunta a estimular la creatividad de los niños a través de una mezcla de pedagogía musical, tecnología y ciencia.

Consultada respecto de si se comprometería de manera más permanente con el trabajo de defensa del medio ambiente desde una trinchera política, responde con una historia que suena a advertencia: Su amigo, el comediante Jón Gnarr, comenzó un partido político como una broma y luego fue elegido como alcalde de la capital islandesa, Reykjavík, y hoy tiene 14 horas de reuniones por día. “En este momento puedo dedicarme a escribir canciones tanto tiempo como quiera” dice y agrega que “a veces voy a reuniones y eso es importante, pero también me enloquece. ¿Querría aumentar el número de reuniones y disminuir el tiempo en que hago música? Te imaginarás la respuesta”, sentencia.

 

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